Mosaico decorativo

pronađen 3118 Rezultati za: una

  • a los demás reinos y a las islas, a cuantos en alguna ocasión les hicieron frente, los destruyeron y redujeron a servidumbre. (I Macabeos 8, 11)

  • Pero, si le sobreviene una guerra primero a Roma o a cualquiera de sus aliados en cualquier parte de sus dominios, (I Macabeos 8, 24)

  • No darán a los enemigos ni les suministrarán trigo, armas, dinero ni naves. Así lo ha decidido Roma. Guardarán sus compromisos sin recibir compensación alguna. (I Macabeos 8, 26)

  • De la misma manera, si sobreviene una guerra primero a la nación de los judíos, los romanos lucharán a su lado, según las circunstancías se lo dicten, con toda el alma. (I Macabeos 8, 27)

  • Cuando supo Demetrio que Nicanor y su ejército habían caído en la guerra, envió a la tierra de Judá, en una nueva expedición, a Báquides y Alcimo con el ala derecha de su ejército. (I Macabeos 9, 1)

  • Pero los hijos de Amrai, los de Medabá, hicieron una salida, se apoderaron de Juan y de cuanto llevaba y se alejaron con su presa. (I Macabeos 9, 36)

  • Después de esto, Jonatán y su hermano Simón, recibieron la noticia de que los hijos de Amrai celebraban una espléndida boda y traían de Nabatá, en medio de gran pompa, a la novia, hija de uno de los principales de Canaán. (I Macabeos 9, 37)

  • Al alzar los ojos, vieron que avanzaba en medio de confusa algazara una numerosa caravana, y que a su encuentro venía el novio, acompañado de sus amigos y hermanos, con tambores, música y gran aparato. (I Macabeos 9, 39)

  • Una vez tomada venganza de la sangre de su hermano, se volvieron a las orillas pantanosas del Jordán. (I Macabeos 9, 42)

  • Todos los sin ley se confabularon diciendo: «Jonatán y los suyos viven tranquilos y confiados. Hagamos, pues, venir ahora a Báquides y los prenderá a todos ellos en una sola noche.» (I Macabeos 9, 58)

  • Jonatán, dejando a su hermano Simón en la ciudad, salió por la región y fue con una pequeña tropa, (I Macabeos 9, 65)

  • Envió también Demetrio una carta amistosa a Jonatán en que prometía engrandecerle, (I Macabeos 10, 3)


"As almas! As almas! Se alguém soubesse o preço que custam". São Padre Pio de Pietrelcina