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  • Llegada la vigilia matutina, miró Yahveh desde la columna de fuego y humo hacia el ejército de los egipcios, y sembró la confusión en el ejército egipcio. (Exodo 14, 24)

  • Todo el monte Sinaí humeaba, porque Yahveh había descendido sobre él en el fuego. Subía el humo como de un horno, y todo el monte retemblaba con violencia. (Exodo 19, 18)

  • Pero entonces, la señal, la columna de humo, comenzó a levantarse de la ciudad, y Benjamín, mirando atrás, vio que toda la ciudad subía en llamas al cielo. (Jueces 20, 40)

  • Le respondió: «Si se quema el corazón o el hígado del pez ante un hombre o una mujer atormentados por un demonio o un espíritu malo, el humo ahuyenta todo mal y le hace desaparecer para siempre. (Tobías 6, 8)

  • De sus narices sale humo, como de un caldero que hierve junto al fuego. (Job 41, 12)

  • Kaf. Perecerán, en cambio, los impíos, los enemigos de Yahveh; se esfumarán como el ornato de los prados, en humo se desvanecerán. (Salmos 37, 20)

  • Cual se disipa el humo, los disipas; como la cera se derrite al fuego, perecen los impíos ante Dios. (Salmos 68, 3)

  • Pues mis días en humo se disipan, mis huesos arden lo mismo que un brasero; (Salmos 102, 4)

  • El que mira a la tierra y ella tiembla, toca los montes y echan humo. (Salmos 104, 32)

  • ¡Yahveh, inclina tus cielos y desciende, toca los montes, que echen humo; (Salmos 144, 5)

  • Advirtieron éstos que los suyos habían huido y que el campamento había sido incendiado, como se lo daba a entender el humo que divisaban. (I Macabeos 4, 20)

  • Cuando quedó totalmente inutilizado, pero respirando todavía, mandó que le acercaran al fuego y le tostaran en la sartén. Mientras el humo de la sartén se difundía lejos, los demás hermanos junto con su madre se animaban mutuamente a morir con generosidad, y decían: (II Macabeos 7, 5)


“Há alegrias tão sublimes e dores tão profundas que não se consegue exprimir com palavras. O silêncio é o último recurso da alma, quando ela está inefavelmente feliz ou extremamente oprimida!” São Padre Pio de Pietrelcina