Mosaico decorativo

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  • Una vez que hayas enterrado a tu madre junto a mí, parte el mismo día y no te quedes más en este país, donde veo que se cometen desvergonzadamente la iniquidad y el engaño. Mira, hijo mío, todo lo que hizo Nadab con Ajicar, que lo había criado. ¿Acaso no lo sepultó en vida? Pero Dios hizo pagar su infamia al criminal, porque Ajicar salió a la luz, mientras que Nadab entró en las tinieblas eternas, por haber tramado la muerte de Ajicar. A causa de sus limosnas, Ajicar se libró de la trampa mortal que le había tendido Nadab, y este cayó en ella para su perdición. (Tobías 14, 10)

  • ¿No soy acaso el blanco de las burlas y no me desvelan sus provocaciones? (Job 17, 2)

  • Ya es la décima vez que me ultrajan, que me maltratan desvergonzadamente. (Job 19, 3)

  • estoy desvelado, y me lamento como un pájaro solitario en el tejado; (Salmos 102, 8)

  • Canto de peregrinación. Acuérdate, Señor, en favor de David, de todos sus desvelos, (Salmos 132, 1)

  • Para nosotros, que hemos asumido la penosa tarea de hacer este resumen, la obra no ha sido fácil, sino que nos ha costado muchos sudores y desvelos, (II Macabeos 2, 26)

  • Una mujer perfecta es la corona de su marido, la desvergonzada es como caries en sus huesos. (Proverbios 12, 4)

  • El favor del rey es para el servidor prudente y su furor, para el desvergonzado. (Proverbios 14, 35)

  • El servidor prudente se impondrá al hijo desvergonzado y compartirá la herencia con los hermanos. (Proverbios 17, 2)

  • El Amado: ¡Júrenme, hijas de Jerusalén, por las gacelas y las ciervas del campo, que no despertarán ni desvelarán a mi amor, hasta que ella quiera! (Cantar 2, 7)

  • El Amado: ¡Júrenme, hijas de Jerusalén, por las gacelas y las ciervas del campo, que no despertarán ni desvelarán a mi amor, hasta que ella quiera. (Cantar 3, 5)

  • El Amado: Júrenme, hijas de Jerusalén, que no despertarán, ni desvelarán a mi amor, hasta que ella quiera. (Cantar 8, 4)


"Deus não opera prodígios onde não há fé." São Padre Pio de Pietrelcina