Mosaico decorativo

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  • Pero el Señor dijo a Moisés y a Aarón: "Por no haber confiado lo bastante en mí para que yo manifestara mi santidad ante los israelitas, les aseguro que no llevarán a este pueblo hasta la tierra que les he dado". (Números 20, 12)

  • Estas son las aguas de Meribá -que significa "Querella"- donde los israelitas promovieron una querella contra el Señor y con las que él manifestó su santidad. (Números 20, 13)

  • Pero pedimos auxilio al Señor, y él escuchó nuestra voz y nos envió un Ángel que nos sacó de Egipto. Ahora estamos en Cades, la población que está al borde de tu territorio. (Números 20, 16)

  • Déjanos pasar por tu país. No cruzaremos por los campos ni por los viñedos, ni beberemos agua de los pozos. Iremos solamente por el camino principal, sin desviarnos ni a la derecha ni a la izquierda, hasta que hayamos atravesado tu territorio’". (Números 20, 17)

  • Pero Edóm les respondió: "Ustedes no pasarán por aquí. Si lo hacen, saldré contra ustedes, espada en mano". (Números 20, 18)

  • Los israelitas les respondieron: "Iremos por la ruta, y si nosotros o nuestro ganado llegamos a beber agua, te la pagaremos. Sólo queremos pasar a pie: es una cosa insignificante". (Números 20, 19)

  • Y como Edóm impidió que los israelitas pasaran por su territorio, ellos dieron un rodeo. (Números 20, 21)

  • Toda la comunidad partió de Cades y los israelitas llegaron al monte Hor. (Números 20, 22)

  • En el monte Hor, que está en la frontera de Edóm, el Señor dijo a Moisés y a Aarón: (Números 20, 23)

  • "Que Aarón vaya a reunirse con los suyos, porque él no entrará en la tierra que yo di a los israelitas, ya que ustedes se rebelaron contra mis órdenes junto a las aguas de Meribá. (Números 20, 24)

  • Toma a Aarón y a su hijo Eleazar, y llévalos al monte Hor. (Números 20, 25)

  • Allí despojarás a Aarón de sus vestiduras y se las pondrás a su hijo Eleazar. Entonces Aarón se reunirá con los suyos, porque allí morirá". (Números 20, 26)


"Onde não há obediência, não há virtude. Onde não há virtude, não há bem, não há amor; e onde não há amor, não há Deus; e sem Deus não se chega ao Paraíso." São Padre Pio de Pietrelcina