pronađen 1612 Rezultati za: Hombre Natural
el rey dijo a Jazael: "Toma contigo un presente, ve al encuentro del hombre de Dios, y consulta al Señor por medio de él, a ver si me restableceré de esta enfermedad". (II Reyes 8, 8)
Después fijó la mirada y permaneció así largo rato. Y el hombre de Dios lloró. (II Reyes 8, 11)
Cuando Jehú salió a reunirse con los oficiales de su señor, le preguntaron: "¿Hay alguna novedad? ¿Para qué vino a verte ese exaltado?". Él les respondió: "Ustedes conocen a ese hombre y su cantinela". (II Reyes 9, 11)
El hombre de Dios se irritó contra él y le dijo: "Si hubieras golpeado cinco o seis veces, habrías derrotado a Arám hasta el exterminio; pero ahora, no derrotarás a Arám más que tres veces". (II Reyes 13, 19)
Una vez, unos que estaban enterrando a un hombre, al divisar a una de esas bandas, arrojaron al muerto en la tumba de Eliseo y se fueron. Y apenas el muerto tocó los huesos de Eliseo, revivió y se puso de pie. (II Reyes 13, 21)
Porque el Señor había visto la amarga humillación de Israel, donde no había ni esclavo, ni hombre libre, ni nadie que socorriera a Israel. (II Reyes 14, 26)
Ellos han arrojado sus dioses al fuego, porque no son dioses, sino obra de las manos del hombre, nada más que madera y piedra. Por eso los hicieron desaparecer. (II Reyes 19, 18)
les dijo: "Así habla el Señor, el Dios de Israel: Díganle al hombre que los ha enviado: (II Reyes 22, 15)
Al darse vuelta, Josías divisó las tumbas que había allí, sobre la montaña; mandó recoger los huesos de esas tumbas y los quemó sobre el altar: así lo profanó, conforme a la palabra del Señor que había proclamado el hombre de Dios, mientras Jeroboám estaba de pie junto al altar, durante la fiesta. Al darse vuelta, Josías levantó los ojos y vio la tumba del hombre de Dios que había proclamado estas cosas, (II Reyes 23, 16)
y preguntó: "¿Qué mausoleo es ese que veo?". La gente de la ciudad le respondió: "Es la tumba del hombre de Dios que vino de Judá y proclamó las cosas que tú acabas de hacer contra el altar de Betel". (II Reyes 23, 17)
Benaías, hijo de Iehoiadá, era un hombre valiente, rico en hazañas, oriundo de Cabsel. Él mató a los dos héroes de Moab, y fue él quien bajó a la cisterna un día de nieve para matar al león. (I Crónicas 11, 22)
Y como esto te pareció demasiado poco, Dios mío, también has hecho una promesa acerca de la casa de tu servidor, para un futuro lejano. ¡Tú me has mirado como a un hombre de alto rango, Señor Dios! (I Crónicas 17, 17)