pronađen 1852 Rezultati za: Eva
El niño de pecho jugará sobre el agujero de la cobra, y en la cueva de la víbora meterá la mano el niño apenas destetado. (Isaías 11, 8)
Él levantará un emblema para las naciones, reunirá a los deportados de Israel y congregará a los dispersos de Judá, desde los cuatro puntos cardinales. (Isaías 11, 12)
¡Giman, porque está cerca el Día del Señor y viene del Devastador como una devastación! (Isaías 13, 6)
¡Miren! Ahí llega el Día del Señor, día cruel, de furor y de ira ardiente, para hacer de la tierra una devastación y exterminar de ella a los pecadores. (Isaías 13, 9)
Los pueblos los acogerán y los llevarán a su lugar. La casa de Israel los poseerá como esclavos y esclavas, en el suelo del Señor. Así harán cautivos a los que los habían hecho cautivos y dominarán a sus tiranos. (Isaías 14, 2)
Abajo, se estremeció el Abismo al anuncio de tu llegada; por ti, él despierta a las Sombras, a los potentados de la tierra; hace levantar de sus tronos a todos los reyes de las naciones. (Isaías 14, 9)
Preparen la masacre de los hijos por los crímenes de sus padres; que no se levanten para adueñarse de la tierra y cubrir de ciudades el mundo. (Isaías 14, 21)
Oráculo sobre Moab. La noche en que fue devastada, sucumbió Ar de Moab. La noche en que fue devastada, sucumbió Quir de Moab. (Isaías 15, 1)
Por eso se llevan más allá del torrente de los Sauces lo que han podido ahorrar y sus reservas. (Isaías 15, 7)
Que encuentren en ti un asilo los desterrados de Moab, sé tú su escondite frente al devastador. Porque cuando cese la extorsión, se acabe la devastación y se vaya del país el que lo pisotea, (Isaías 16, 4)
En aquel tiempo, se llevarán dones al Señor de los ejércitos de parte de un pueblo esbelto y bronceado, de un pueblo temible de cerca y de lejos, de una nación vigorosa y dominadora, cuyo país está surcado de ríos: se llevarán hasta el lugar donde reside el Nombre del Señor de los ejércitos, a la Montaña de Sión. (Isaías 18, 7)
en ese mismo tiempo, el Señor habló por medio de Isaías, hijo de Amós, diciendo: "Ve, despójate del sayal que llevas ceñido, y quítate las sandalias de los pies". Él lo hizo así, y anduvo desnudo y descalzo. (Isaías 20, 2)