Trouvé 1814 Résultats pour: Tribus De Israel
Escucha, Israel: El Señor, nuestro Dios, es el único Señor. (Deuteronomio 6, 4)
¡Escucha, Israel! Estás a punto de cruzar el Jordán para ir a la conquista de naciones más numerosas y más fuertes que tú; de grandes ciudades, cuyas murallas se levantan hasta el cielo. (Deuteronomio 9, 1)
Y ahora, Israel, ¿qué es lo que te pide el Señor, tu Dios? Que respetes al Señor, tu Dios; que sigas sus caminos, que le sirvas y que le ames con todo tu corazón y con toda tu alma; (Deuteronomio 10, 12)
lo que hizo con Datán y Abirán, hijos de Eliab el rubenita, cuando se abrió la tierra y se los tragó con sus familias, sus tiendas y toda su dependencia a la vista de todo Israel. (Deuteronomio 11, 6)
sino que vendréis a buscarle al lugar elegido por él entre todas las tribus, para poner allí su nombre y habitar en él; (Deuteronomio 12, 5)
Solamente en el lugar elegido por el Señor, tu Dios, en una de las tribus, podrás ofrecer tus holocaustos y hacer allí todo lo que yo te ordeno. (Deuteronomio 12, 14)
Al saberlo, todo Israel será presa del temor y dejarán de practicar tal perversidad. (Deuteronomio 13, 12)
y esto llega a tu conocimiento, harás una escrupulosa investigación, y si el rumor se confirma y el hecho es verdadero, si se cometió en Israel tal abominación, (Deuteronomio 17, 4)
El que actúe con arrogancia y no obedezca ni al sacerdote que está allí para servir al Señor, tu Dios, ni al juez, será condenado a muerte. Así extirparás el mal en Israel. (Deuteronomio 17, 12)
para que no se crea superior a sus hermanos y no se desvíe de ella ni a derecha ni a izquierda, y de esta manera prolongue los días de su reinado, él y sus hijos, sobre el trono de Israel. (Deuteronomio 17, 20)
Porque a él le ha elegido el Señor, tu Dios, entre todas tus tribus para estar en su presencia, hacer el servicio divino y dar la bendición en su nombre, él y sus hijos eternamente. (Deuteronomio 18, 5)
Si un levita sale de alguna de tus ciudades, de cualquier punto de Israel, donde vivía, para venir con todo el deseo de su alma al lugar elegido por el Señor, (Deuteronomio 18, 6)