Trouvé 3535 Résultats pour: Sal
Concedo la libertad a Jerusalén y al templo, y que todas las armas que has fabricado y las fortalezas que has construido y ocupado te pertenezcan. (I Macabeos 15, 7)
Sitió la ciudad, mientras las naves se situaban en el mar. Así la ciudad quedó cercada por tierra y por mar, sin que nadie pudiera entrar ni salir. (I Macabeos 15, 14)
"Lucio, cónsul de los romanos, al rey Tolomeo, salud. (I Macabeos 15, 16)
El rey Antíoco acampó frente a Dora, en el suburbio, avanzando siempre con sus fuerzas, sirviéndose de las máquinas. Estrechó el cerco tanto, que nadie podía ni entrar ni salir. (I Macabeos 15, 25)
Envió a Atenobio, uno de sus amigos, para conferenciar con él y decirle: "Habéis ocupado Jafa, Guézer y la ciudadela de Jerusalén, ciudades de mi reino. (I Macabeos 15, 28)
Atenobio, amigo del rey, llegó a Jerusalén y, viendo la fastuosidad de Simón, su vajilla de oro y plata y el aparato con que se rodeaba, quedó maravillado. Pero le comunicó las palabras del rey. (I Macabeos 15, 32)
Fortificó Cedrón, dejando allí tropas de infantería y caballería para hacer salidas y patrullar por los caminos conforme a las órdenes del rey. (I Macabeos 15, 41)
Juan salió de Guézer para referir a Simón, su padre, todo lo que hacía Cendebeo. (I Macabeos 16, 1)
Muy de mañana avanzaban por la llanura, cuando vieron que un ejército numeroso de infantería y de caballería les salía al encuentro. Sólo un torrente los separaba. (I Macabeos 16, 5)
y muchos se refugiaron en las torres de la campiña de Asdod. Juan incendió la ciudad y murieron unos dos mil enemigos. Juan regresó a Judea sano y salvo. (I Macabeos 16, 10)
Cuando Simón y sus hijos se pusieron alegres, se levantó con sus hombres, tomaron las armas, volvieron a la sala del festín y mataron a Simón, a sus hijos y a algunos de sus servidores. (I Macabeos 16, 16)
Mandó a otros partidarios suyos para que se apoderasen de Jerusalén y del monte del templo. (I Macabeos 16, 20)