Trouvé 1210 Résultats pour: Saúl Intenta Matar A David
¿Acaso habéis olvidado que el Señor, Dios de Israel, dio a David el reino sobre todo Israel a perpetuidad, y que fue refrendado con él y sus descendientes mediante un pacto inviolable? (II Crónicas 13, 5)
A pesar de todo, Jeroboán, hijo de Nabat, siervo de Salomón, hijo de David, se ha levantado y se ha rebelado contra su señor (II Crónicas 13, 6)
¡Y ahora andáis vosotros pregonando que os mostraréis fuertes contra el reino del Señor que detentan los descendientes de David, porque sois una multitud innumerable y tenéis con vosotros los becerros de oro que os legó como dioses Jeroboán! (II Crónicas 13, 8)
Abías murió y fue sepultado con sus padres en la ciudad de David. Le sucedió en el trono su hijo Asá; la tierra gozó de paz durante diez años. (II Crónicas 13, 23)
Fue enterrado en el sepulcro que se había mandado hacer en la ciudad de David. (II Crónicas 16, 14)
Josafat murió y fue sepultado con sus padres en la ciudad de David. Le sucedió en el trono su hijo Jorán. (II Crónicas 21, 1)
Sin embargo, el Señor no quiso exterminar la casa de David, por el pacto que había hecho con él y por la promesa que le había hecho de conservarle para siempre una lámpara a él y a sus hijos. (II Crónicas 21, 7)
Recibió un escrito del profeta Elías, que le decía: "Esto dice el Señor, Dios de tu padre David: Por no haber seguido la conducta de tu padre Josafat, ni la de Asá, rey de Judá, (II Crónicas 21, 12)
Tenía treinta y dos años cuando comenzó a reinar, y reinó ocho años en Jerusalén. Se fue sin ser llorado; lo sepultaron en la ciudad de David, pero no en el panteón real. (II Crónicas 21, 20)
Mandó buscar a Ocozías, que fue alcanzado cuando iba a esconderse a Samaría. Se lo llevaron a Jehú, que lo mandó matar. Le dieron sepultura, pues se dijeron: "Es hijo de Josafat, que buscó al Señor con todo su corazón". En la casa de Ocozías no quedó nadie que fuera capaz de reinar. (II Crónicas 22, 9)
y toda la asamblea hizo en el templo de Dios un pacto con el rey. Yehoyadá les dijo: "Éste es el hijo del rey, el que debe reinar según lo establecido por el Señor respecto de los hijos de David. (II Crónicas 23, 3)
El sacerdote Yehoyadá entregó a los jefes de centuria las lanzas, las adargas y los escudos del rey David, que estaban en el templo de Dios. (II Crónicas 23, 9)