Trouvé 1986 Résultats pour: Nueva Tierra
"Te daré la tierra de Canaán como porción de tu heredad". (I Crónicas 16, 18)
Entonces, cuando no eran más que un puñado, poco numerosos, extranjeros en la tierra, (I Crónicas 16, 19)
Cantad al Señor, habitantes todos de la tierra, proclamad día tras día su salvación. (I Crónicas 16, 23)
Dad al Señor, familias de la tierra, dad al Señor la gloria y la alabanza, (I Crónicas 16, 28)
Temblad en su presencia los de la tierra entera. El Señor fijó el orbe y no se moverá. (I Crónicas 16, 30)
Alégrense los cielos, regocíjese la tierra y pregonen los pueblos: "El Señor es rey". (I Crónicas 16, 31)
Alégrense árboles y selvas en presencia del Señor, que viene a juzgar la tierra. (I Crónicas 16, 33)
He estado contigo en todas tus empresas, he exterminado delante de ti a todos tus enemigos. Haré que tu nombre sea como el de los grandes de la tierra. (I Crónicas 17, 8)
¿Hay sobre la tierra un pueblo como tu pueblo, Israel, al que Dios mismo vino a rescatarlo para hacerlo su pueblo, para hacerlo famoso, para hacer en su favor terribles y grandes prodigios y expulsar a las naciones delante de tu pueblo al que rescataste de la esclavitud de Egipto? (I Crónicas 17, 21)
David se dijo: "Yo trataré con benevolencia a Janún, como su padre me trató a mí". David le envió una embajada de pésame por la muerte de su padre. Pero cuando los siervos de David llegaron a la tierra de los amonitas, (I Crónicas 19, 2)
Al año siguiente, al tiempo en que suelen salir los reyes de campaña, Joab, a la cabeza de un gran ejército, marchó contra la tierra de los amonitas y la devastó. Luego puso asedio a Rabá, mientras David estaba en Jerusalén. Joab se apoderó de Rabá y la destruyó. (I Crónicas 20, 1)
David levantó los ojos y vio al ángel del Señor que estaba entre la tierra y el cielo, con la espada desenvainada en su mano y vuelta hacia Jerusalén. El rey y los ancianos, vestidos de saco, cayeron con sus rostros en tierra, (I Crónicas 21, 16)