Trouvé 1988 Résultats pour: Guerra En Israel
En el país restableció la paz e Israel saltó de gozo. (I Macabeos 14, 11)
Pues tanto él como sus hijos y la casa de sus padres han demostrado valentía, han luchado contra los enemigos de Israel y nos han devuelto la libertad". Grabaron una inscripción en placas de bronce y las colgaron en columnas en el monte Sión. (I Macabeos 14, 26)
Puesto que hombres malvados se han apoderado del reino de nuestros padres, me he propuesto recobrarlo para restablecer la situación anterior. He reunido numerosas tropas y equipado naves de guerra (I Macabeos 15, 3)
Nos es grato escribir a los reyes y a los pueblos que no les hagan mal, que no les declaren la guerra ni a ellos, ni a sus ciudades, ni a su país, y que no pacten con sus enemigos. (I Macabeos 15, 19)
o dad en compensación mil setecientos kilos de plata por las destrucciones llevadas a cabo, y otros mil setecientos por los tributos de las ciudades; si no, te declararé la guerra". (I Macabeos 15, 31)
Entonces Simón llamó a sus dos hijos mayores y les dijo: "Yo, mis padres y la casa de mi padre hemos luchado desde nuestra juventud hasta hoy contra los enemigos de Israel y hemos conseguido muchas veces liberar a Israel. (I Macabeos 16, 2)
el solo rey y único bondadoso; el solo liberal, el solo justo, omnipotente, eterno, que libras a Israel de todo mal, que elegiste a nuestros padres y los santificaste, (II Macabeos 1, 25)
acepta este sacrificio por todo tu pueblo Israel, guarda tu herencia y santifícala; (II Macabeos 1, 26)
diciendo: "Dios lo ve todo y tendrá piedad de nosotros, como dijo Moisés en el cántico de protesta contra Israel: Tendrá piedad de sus siervos". (II Macabeos 7, 6)
Tolomeo designó a Nicanor, hijo de Patroclo, de los primeros amigos del rey; puso a sus órdenes más de veinte mil soldados de diversas naciones y le dio la orden de exterminar a toda la raza judía. Puso a su lado a Gorgias, caudillo militar que tenía experiencia en los asuntos de guerra. (II Macabeos 8, 9)
Pero el Señor, Dios de Israel, que lo ve todo, lo hirió con una llaga incurable e invisible. Pues no había terminado de hablar cuando sintió dentro de sí un insoportable dolor de entrañas, acompañado de agudos dolores en los intestinos. (II Macabeos 9, 5)
También entonces los idumeos, dueños de fortalezas muy importantes, instigaban a los judíos, acogían a los que huían de Jerusalén y procuraban fomentar la guerra. (II Macabeos 10, 15)