Trouvé 1124 Résultats pour: Gedeón Y Los 300 Hombres
Viva Nabucodonosor, rey de toda la tierra, y viva su poder, que te ha enviado para restablecer el orden en todos los seres vivientes; ya que, gracias a ti, no sólo los hombres le sirven, sino hasta las bestias salvajes, los animales domésticos y las aves del cielo viven, gracias a tu poder, para Nabucodonosor y toda su dinastía. (Judit 11, 7)
Conocemos también las palabras que Ajior pronunció en tu asamblea, y hemos oído sus propuestas, pues los hombres de Betulia lo acogieron y él les contó todo lo que habían dicho delante de ti. (Judit 11, 9)
Tan pronto como los hombres de la ciudad oyeron su voz, se apresuraron a bajar a la puerta y llamaron a los ancianos. (Judit 13, 12)
La confianza que has demostrado no se borrará del corazón de los hombres, que siempre recordarán el poder de Dios. (Judit 13, 19)
Iban coronadas con hojas de olivo, y Judit, a la cabeza del pueblo, dirigía el baile de las mujeres. Los hombres de Israel, armados y coronados, las seguían cantando himnos. (Judit 15, 13)
Encargue el rey a hombres de confianza, en todas las provincias, que elijan las jóvenes vírgenes más bellas, para que se reúnan en la ciudad de Susa, en el harén, bajo la custodia de Hegué, eunuco del rey y guardián de las mujeres; que les hagan un tratamiento de belleza, (Ester 2, 3)
Sólo en la ciudad de Susa los judíos mataron a quinientos hombres, (Ester 9, 6)
El rey dijo a Ester: "Sólo en Susa los judíos han matado a quinientos hombres y a los diez hijos de Amán; ¿qué habrán hecho en las otras provincias? Dime ahora qué quieres y te lo daré, dime qué más deseas y se hará". (Ester 9, 12)
Los judíos de Susa se reunieron también el catorce del mes de adar y mataron otros trescientos hombres, pero sin saquear sus bienes. (Ester 9, 15)
Como jefe de pueblos incontables y señor de toda la tierra, no quiero abusar de la grandeza de mi poderío, sino gobernar a mis vasallos con moderación y clemencia para que pasen una vida tranquila, sin temores, y gocen de la paz tan deseada por todos los hombres. (Ester 13, 2)
Y no sólo no se contentan con arrancar del corazón de los hombres los sentimientos de gratitud, sino que, enorgullecidos por los aplausos de los que ignoran el bien, pretenden sustraerse a la justa condena de Dios, que todo lo ve. (Ester 16, 4)
Vosotros mismos podéis constatar, no sólo leyendo las crónicas antiguas, sino mirando a vuestro alrededor, cuántas son las impiedades cometidas por esta clase de hombres. (Ester 16, 7)