Trouvé 442 Résultats pour: Descendientes De Aarón
Moisés dijo a Aarón: "Acércate al altar, ofrece tu sacrificio por el pecado y tu holocausto para hacer el rito de absolución por ti y por tus familias; presenta la ofrenda del pueblo para hacer sobre ellos el rito de absolución, como lo ha ordenado el Señor". (Levítico 9, 7)
Aarón se acercó al altar e inmoló el becerro en sacrificio por su propio pecado. (Levítico 9, 8)
Aarón inmoló a continuación el holocausto, sus hijos le presentaron la sangre y él la derramó en torno del altar. (Levítico 9, 12)
Aarón ofreció los pechos y la pierna derecha con el rito de presentación delante del Señor, como Moisés le había ordenado. (Levítico 9, 21)
Aarón levantó las manos y bendijo al pueblo; después de haber ofrecido el sacrificio por el pecado, el holocausto y el sacrificio de reconciliación, bajó. (Levítico 9, 22)
Moisés y Aarón entraron en la tienda de la reunión; después salieron y bendijeron al pueblo. La gloria del Señor se apareció a todo el pueblo: (Levítico 9, 23)
Los hijos de Aarón, Nadab y Abihú, tomaron cada uno su incensario, pusieron fuego en él, echaron encima el incienso y ofrecieron ante el Señor un fuego profano que él no les había ordenado. (Levítico 10, 1)
Moisés dijo a Aarón: "Esto era lo que había declarado el Señor cuando dijo: A los que se acercan a mí mostraré mi santidad, y al pueblo entero mostraré mi gloria". Aarón se calló. (Levítico 10, 3)
Moisés llamó a Misael y Elsafán, hijos de Uziel, tío de Aarón, y les dijo: "Venid y llevad a vuestros hermanos lejos del santuario, fuera del campamento". (Levítico 10, 4)
Moisés dijo a Aarón, a Eleazar e Itamar, hijos de Aarón: "No os despelucéis ni rasguéis vuestras vestiduras; así no moriréis ni se encenderá la ira divina contra toda la comunidad; vuestros hermanos, toda la casa de Israel, son los que deben llorar a los que el Señor ha destruido por el fuego. (Levítico 10, 6)
El Señor dijo a Aarón: (Levítico 10, 8)
Moisés dijo a Aarón y a sus hijos supervivientes, Eleazar e Itamar: "Tomad las sobras de la ofrenda quemada en honor del Señor y comedlas sin levadura junto al altar, pues es cosa santísima. (Levítico 10, 12)