Mosaico decorativo

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  • Los gabaonitas le respondieron: "No se trata de una cuestión de plata o de oro con Saúl y su familia, ni queremos que nadie muera en Israel". David dijo: "Haré por vosotros lo que me digáis". (II Samuel 21, 4)

  • El rey perdonó a Meribaal, hijo de Jonatán, hijo de Saúl; (II Samuel 21, 7)

  • pero a los dos hijos que Rispá, hija de Ayá, había dado a Saúl, Armoní y Meribaal, y a los cinco hijos que Merab, hija de Saúl, había dado a Adriel, hijo de Barzilay, de Mejolá, (II Samuel 21, 8)

  • David se enteró de lo que había hecho Rispá, hija de Ayá, concubina de Saúl, (II Samuel 21, 11)

  • y fue a recoger los huesos de Saúl y de su hijo Jonatán, que los tenían los de Yabés de Galaad. Éstos los habían retirado de la muralla de Betsán, donde los habían colgado los filisteos el día que derrotaron a Saúl en Gelboé. (II Samuel 21, 12)

  • David recogió los huesos de Saúl y de su hijo Jonatán y los juntó con los huesos de los que habían sido colgados. (II Samuel 21, 13)

  • Y los enterraron todos en el territorio de Benjamín, en Selá, en el sepulcro de Quis, padre de Saúl. Se hizo todo lo que había ordenado el rey; y después de esto Dios tuvo piedad del país. (II Samuel 21, 14)

  • De nuevo hubo guerra entre los filisteos e Israel. David con sus hombres acampó en Gob y lucharon contra los filisteos. David estaba cansado. (II Samuel 21, 15)

  • Un gigante, descendiente de Rafá, que tenía una lanza que pesaba unos treinta kilos y ceñía una espada nueva, decía que iba a matar a David. (II Samuel 21, 16)

  • Pero Abisay, hijo de Sarvia, vino en su ayuda, atacó al filisteo y lo mató. Entonces los hombres de David le conjuraron diciendo: "Tú no volverás a salir con nosotros a la guerra, para que no apagues la luz de Israel". (II Samuel 21, 17)

  • Él desafió a Israel, y Jonatán, hijo de Simá, hermano de David, lo mató. (II Samuel 21, 21)

  • Estos cuatro gigantes eran descendientes de los gigantes de Gat, y cayeron en manos de David y de sus hombres. (II Samuel 21, 22)


"Deus nunca me recusou um pedido". São Padre Pio de Pietrelcina