Trouvé 4296 Résultats pour: David Como Rey
hago lo que has dicho. Te doy un corazón sabio y prudente, como no hubo antes de ti ni lo habrá después. (I Reyes 3, 12)
Añado además lo que no has pedido: riquezas y fama tales que no habrá en tus días rey alguno como tú. (I Reyes 3, 13)
Si sigues mis caminos y cumples mis leyes y mandamientos, como lo hizo tu padre David, yo alargaré tus días". (I Reyes 3, 14)
Judá e Israel eran numerosos como la arena que hay en la orilla del mar, y comían, bebían y estaban satisfechos. (I Reyes 4, 20)
Dios concedió a Salomón sabiduría y prudencia grandísimas y una inteligencia tan grande como las arenas de las playas del mar. (I Reyes 5, 9)
Jirán, rey de Tiro, al enterarse de que Salomón había sido ungido rey en lugar de su padre, le envió una embajada, pues Jirán había sido amigo de David toda su vida. (I Reyes 5, 15)
"Tú ya sabes cómo mi padre, David, no pudo construir la casa al nombre del Señor, su Dios, a causa de las guerras en que se vio envuelto, hasta que el Señor puso a sus enemigos bajo las plantas de sus pies. (I Reyes 5, 17)
He decidido construir un templo a su nombre, tal como el Señor ordenó a mi padre, David: El hijo tuyo, que yo pondré en tu lugar sobre tu trono, ése construirá el templo a mi nombre. (I Reyes 5, 19)
Así, pues, ordena que me corten cedros del Líbano. Mis súbditos se unirán a los tuyos, y yo te daré por tus súbditos el salario que tú me digas. Porque bien sabes que entre nosotros no hay nadie que sepa cortar los árboles como los sidonios". (I Reyes 5, 20)
Cuando Jirán escuchó el mensaje de Salomón, se alegró sobremanera y exclamó: ¡Bendito sea el Señor, que ha dado a David un hijo sabio, que gobierne a ese gran pueblo!". (I Reyes 5, 21)
"Por este templo que estás construyendo te prometo que, si caminas según mis leyes, pones en práctica mis mandamientos y cumples todos mis preceptos, cumpliré contigo la promesa que hice a tu padre, David. (I Reyes 6, 12)
Su grosor era de veintidós centímetros, y su borde como el de una copa, en forma de flor de loto. Cabían unos noventa mil litros. (I Reyes 7, 26)