Trouvé 906 Résultats pour: Ciudad De Silo
Cuando los de la ciudad los divisaron, empuñaron sus armas y salieron hacia la cima del monte. Los prácticos en la honda impedían su subida disparándoles piedras. (Judit 6, 12)
Los israelitas bajaron, se acercaron a él, lo desataron, lo llevaron a Betulia y lo presentaron a los jefes de la ciudad, (Judit 6, 14)
Convocaron a todos los ancianos de la ciudad. Acudieron también a la asamblea los jóvenes y las mujeres. Ajior, puesto en medio del pueblo, fue interrogado por Ozías sobre lo sucedido. (Judit 6, 16)
examinó todas las subidas de la ciudad e inspeccionó los manantiales, ocupándolos y destacando allí hombres de guerra. Después se volvió con su ejército. (Judit 7, 7)
Como de allí se surten de agua los de Betulia, los acosará la sed y tendrán que entregar su ciudad. Entonces nosotros y nuestras tropas subiremos a lo alto de las montañas, donde destacaremos puestos de guardia para impedir que nadie salga de la ciudad. (Judit 7, 13)
Se desmayaban sus niños, desfallecían de sed sus mujeres y jóvenes y caían exánimes en las calles de la ciudad y en los pasos de las puertas. (Judit 7, 22)
Entonces todo el pueblo, jóvenes, mujeres y niños, se amotinó contra Ozías y los jefes de la ciudad, clamando a grandes voces ante los ancianos: (Judit 7, 23)
Llamadlos y entregad como botín la ciudad a las gentes de Holofernes y a su ejército. (Judit 7, 26)
Hizo volver al pueblo a sus puestos, a las murallas y a las torres de la ciudad. A las mujeres y a los niños los mandó a sus casas. Pero en la ciudad había una gran consternación. (Judit 7, 32)
Mientras vigilaba en la besana a los atadores de las gavillas, le dio una insolación y tuvo que guardar cama. Murió en Betulia, su ciudad, y fue enterrado con sus padres en el campo situado entre Dotán y Balamón. (Judit 8, 3)
Judit se enteró de las duras palabras que el pueblo había dicho contra el jefe por la falta de agua. Supo también lo que había dicho Ozías y cómo había jurado entregar la ciudad a los asirios después de cinco días. (Judit 8, 9)
Entonces mandó a la administradora de todos sus bienes que llamara a Cabris y a Carmis, los ancianos de la ciudad. (Judit 8, 10)