Trouvé 4103 Résultats pour: Poder De Dios
Comprendo que cuanto Dios hace es duradero. Nada hay que añadir ni nada que quitar. Y así hace Dios que se le tema. (Eclesiastés 3, 14)
Lo que es, ya antes fue; lo que será, ya es. Y Dios restaura lo pasado. (Eclesiastés 3, 15)
Dije en mi corazón: Dios juzgará al justo y al impío, pues allí hay un tiempo para cada cosa y para toda obra. (Eclesiastés 3, 17)
Dije también en mi corazón acerca de la conducta de los humanos: sucede así para que Dios los pruebe y les demuestre que son como bestias. (Eclesiastés 3, 18)
Guarda tus pasos cuando vas a la Casa de Dios. Acercarse obediente vale más que el sacrificio de los necios, porque ellos no saben que hacen el mal. (Eclesiastés 4, 17)
No te precipites a hablar, ni tu corazón se apresure a pronunciar una palabra ante Dios. Pues Dios está en el cielo, pero tú en la tierra: sean por tanto pocas tus palabras. (Eclesiastés 5, 1)
Si haces voto a Dios, no tardes en cumplirlo; pues no le agradan los necios. El voto que has hecho, cúmplelo. (Eclesiastés 5, 3)
No permitas que tu boca haga de ti un pecador, y luego digas ante el Mensajero que fue inadvertencia. ¿Por qué deberá Dios irritarse por tu palabra y destruir la obra de tus manos? (Eclesiastés 5, 5)
Cuantos los sueños, tantas las vanidades y las muchas palabras. Pero tú teme a Dios. (Eclesiastés 5, 6)
Esto he experimentado: lo mejor para el hombre es comer, beber y disfrutar en todos sus fatigosos afanes bajo el sol, en los contados días de la vida que Dios le da; porque esta es su paga. (Eclesiastés 5, 17)
Y además: cuando a cualquier hombre Dios da riquezas y tesoros, le deja disfrutar de ellos, tomar su paga y holgarse en medio de sus fatigas, esto es un don de Dios. (Eclesiastés 5, 18)
Porque así no recuerda mucho los días de su vida, mientras Dios le llena de alegría el corazón. (Eclesiastés 5, 19)