Trouvé 3490 Résultats pour: Habitar En La Casa Del Señor
Pedro se levantó y corrió al sepulcro. Se inclinó, pero sólo vio las vendas y se volvió a su casa, asombrado por lo sucedido. (Lucas 24, 12)
que decían: «¡Es verdad! ¡El Señor ha resucitado y se ha aparecido a Simón!» (Lucas 24, 34)
Vino a su casa, y los suyos no la recibieron. (Juan 1, 11)
Dijo él: «Yo soy voz del que clama en el desierto: Rectificad el camino del Señor, como dijo el profeta Isaías.» (Juan 1, 23)
y dijo a los que vendían palomas: «Quitad esto de aquí. No hagáis de la Casa de mi Padre una casa de mercado.» (Juan 2, 16)
Sus discípulos se acordaron de que estaba escrito: El celo por tu Casa me devorará. (Juan 2, 17)
Le dice la mujer: «Señor, no tienes con qué sacarla, y el pozo es hondo; ¿de dónde, pues, tienes esa agua viva? (Juan 4, 11)
Le dice la mujer: «Señor, dame de esa agua, para que no tenga más sed y no tenga que venir aquí a sacarla.» (Juan 4, 15)
Le dice la mujer: «Señor, veo que eres un profeta. (Juan 4, 19)
Le dice el funcionario: «Señor, baja antes que se muera mi hijo.» (Juan 4, 49)
Porque el Angel del Señor bajaba de tiempo en tiempo a la piscina y agitaba el agua; y el primero que se metía después de la agitación del agua, quedaba curado de cualquier mal que tuviera. (Juan 5, 4)
Le respondió el enfermo: «Señor, no tengo a nadie que me meta en la piscina cuando se agita el agua; y mientras yo voy, otro baja antes que yo.» (Juan 5, 7)