Mosaico decorativo

Trouvé 902 Résultats pour: Fuego Del Cielo

  • y exhortaba a los que le acompañaban a no temer el ataque de los gentiles, teniendo presentes en la mente los auxilios que antes les habían venido del Cielo, y a esperar también entonces la victoria que les habría de venir de parte del Todopoderoso. (II Macabeos 15, 8)

  • Entonces Macabeo, al observar la presencia de las tropas, la variedad de las armas preparadas y el fiero aspecto de los elefantes, extendió las manos al cielo e invocó al Señor que hace prodigios, pues bien sabía que, no por medio de las armas, sino según su decisión, concede él la victoria a los que la merecen. (II Macabeos 15, 21)

  • Todos entonces levantaron hacia el cielo sus bendiciones en honor del Señor que se les había manifestado, diciendo: «Bendito el que ha conservado puro su Lugar Santo.» (II Macabeos 15, 34)

  • ¿Puede uno meter fuego en su regazo sin que le ardan los vestidos? (Proverbios 6, 27)

  • El hombre malvado trama el mal, tiene en los labios como un fuego ardiente. (Proverbios 16, 27)

  • Pones tus ojos en ello y no hay nada. Porque se hace alas como águila, y se vuela hasta el cielo. (Proverbios 23, 5)

  • Cuando se acaba la leña, se apaga el fuego, cuando no hay chismoso, se apacigua la disputa. (Proverbios 26, 20)

  • Carbón sobre brasas y leña sobre fuego, es el pleiteador para atizar querellas. (Proverbios 26, 21)

  • El seol, el seno estéril, la tierra que no se sacia de agua, y el fuego que no dice: «¡Basta!» (Proverbios 30, 16)

  • el camino del águila en el cielo, el camino de la serpiente por la roca, el camino del navío en alta mar, el camino del hombre en la doncella. (Proverbios 30, 19)

  • He aplicado mi corazón a investigar y explorar con la sabiduría cuanto acaece bajo el cielo. ¡Mal oficio éste que Dios encomendó a los humanos para que en él se ocuparan! (Eclesiastés 1, 13)

  • Traté de regalar mi cuerpo con el vino, mientras guardaba mi corazón en la sabiduría, y entregarme a la necedad hasta ver en qué consistía la felicidad de los humanos, lo que hacen bajo el cielo durante los contados días de su vida. (Eclesiastés 2, 3)


"Reze, reze! Quem muito reza se salva e salva os outros." São Padre Pio de Pietrelcina