Mosaico decorativo

Trouvé 1748 Résultats pour: Tierra Prometida Josué 12

  • Yo envío aventadores a Babilonia, para que la avienten y vacíen su tierra. ¡Sí, la atacarán de todas partes en el día de su desgracia! (Jeremías 51, 2)

  • Babilonia era una copa de oro en la mano del Señor, para embriagar a toda la tierra; las naciones bebieron su vino, por eso se enloquecieron. (Jeremías 51, 7)

  • Con su poder, él hizo la tierra, con su sabiduría, afianzó el mundo, y con su inteligencia extendió el cielo. (Jeremías 51, 15)

  • ¡Aquí estoy contra ti, Montaña de la Destrucción -oráculo del Señor- que destruías toda la tierra! Extenderé mi mano contra ti, te haré rodar de lo alto de las rocas y haré de ti una montaña de brasas. (Jeremías 51, 25)

  • Alisten naciones contra ella, al rey de Media, a sus gobernadores y a todos sus prefectos, a toda la tierra bajo su dominio. (Jeremías 51, 28)

  • La tierra tiembla y se sacude, porque se cumple contra Babel el proyecto del Señor de reducir su país a una devastación sin habitantes. (Jeremías 51, 29)

  • ¡Cómo ha sido tomada Sesac y conquistada la gloria de toda la tierra! ¡Cómo ha sido devastada Babilonia en medio de las naciones! (Jeremías 51, 41)

  • Gritarán jubilosos contra Babilonia el cielo, la tierra y lo que hay en ella, porque del Norte llegarán sus devastadores -oráculo del Señor-. (Jeremías 51, 48)

  • Babilonia también tiene que caer por las víctimas de Israel, así como cayeron por Babilonia las víctimas de toda la tierra. (Jeremías 51, 49)

  • El rey de Babilonia los mandó golpear y ejecutar en Riblá, en el país de Jamat. Así fue deportado Judá lejos de su tierra. (Jeremías 52, 27)

  • ¡Cómo cubrió de nubes el Señor, en su enojo, a la hija de Sión! Precipitó del cielo a la tierra la gloria de Israel; no se acordó del estrado de sus pies, en el día de su ira. (Lamentaciones 2, 1)

  • El Señor devoró sin piedad todas las moradas de Jacob; derribó en su indignación las fortalezas de la hija de Judá; echó por tierra y profanó el reino y sus príncipes. (Lamentaciones 2, 2)


"Não sejamos mesquinhos com Deus que tanto nos enriquece." São Padre Pio de Pietrelcina