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El Señor de los ejércitos los escudará; ellos triunfarán y pisotearán las piedras de las hondas, beberán la sangre como si fuera vino, se llenarán como la copa de la aspersión, como los ángulos del altar. (Zacarías 9, 15)
El Señor, su Dios, los salvará en aquel día, como al rebaño de su pueblo; como piedras de una diadema, resplandecerán sobre su tierra. (Zacarías 9, 16)
Pidan al Señor la lluvia en el tiempo de la primavera. El Señor es el que produce los relámpagos; él les dará una lluvia abundante, y a cada uno la hierba en su campo. (Zacarías 10, 1)
Mi ira se ha encendido contra los pastores y yo castigaré a los machos cabríos. Cuando el Señor de los ejércitos visite a su rebaño -la casa de Judá- hará de ella su caballo de honor en el combate. (Zacarías 10, 3)
serán como héroes, que pisotean el barro de las calles en el combate; combatirán porque el Señor estará con ellos, mientras que los jinetes quedarán confundidos. (Zacarías 10, 5)
Yo fortificaré a la casa de Judá y salvaré a la casa de José. Los restableceré porque tendré piedad de ellos, y serán como si yo no los hubiera rechazado, porque yo soy el Señor, su Dios, y los escucharé. (Zacarías 10, 6)
Efraím será como un héroe, y su corazón se alegrará como con el vino: sus hijos verán y se regocijarán, su corazón se llenará de júbilo en el Señor. (Zacarías 10, 7)
Yo los fortaleceré en el Señor, y ellos avanzarán en su Nombre -oráculo del Señor-. (Zacarías 10, 12)
Así habla el Señor, mi Dios: Apacienta las ovejas destinadas al matadero, (Zacarías 11, 4)
aquellas que sus compradores matan impunemente, mientras los vendedores dicen: "¡Bendito sea el Señor, ya soy rico!", y los pastores no se compadecen de ellas. (Zacarías 11, 5)
No, ya no tendré compasión de los habitantes del país -oráculo del Señor- y entregaré a cada uno en manos de su vecino y en manos de su rey; ellos aplastarán el país, y yo no los libraré de sus manos. (Zacarías 11, 6)
El pacto quedó roto ese día, y los traficantes de ovejas que me observaban reconocieron que esa era una palabra del Señor. (Zacarías 11, 11)