Mosaico decorativo

Trouvé 24281 Résultats pour: Re

  • Por eso, entre ustedes hay muchos enfermos y débiles, y son muchos los que han muerto. (I Corintios 11, 30)

  • Así, hermanos, cuando se reúnan para participar de la Cena, espérense unos a otros. (I Corintios 11, 33)

  • Y si alguien tiene hambre, que coma en su casa, para que sus asambleas no sean motivo de condenación. Lo demás lo arreglaré cuando vaya. (I Corintios 11, 34)

  • Con relación a los dones espirituales, no quiero, hermanos, que ustedes vivan en la ignorancia. (I Corintios 12, 1)

  • Hay diversidad de actividades, pero es el mismo Dios el que realiza todo en todos. (I Corintios 12, 6)

  • a otro, la fe, también en el mismo Espíritu. A este se le da el don de curar, siempre en ese único Espíritu; (I Corintios 12, 9)

  • a aquel, el don de hacer milagros; a uno, el don de profecía; a otro, el don de juzgar sobre el valor de los dones del Espíritu; a este, el don de lenguas; a aquel, el don de interpretarlas. (I Corintios 12, 10)

  • Pero en todo esto, es el mismo y único Espíritu el que actúa, distribuyendo sus dones a cada uno en particular como él quiere. (I Corintios 12, 11)

  • Porque todos hemos sido bautizados en un solo Espíritu para formar un solo Cuerpo -judíos y griegos, esclavos y hombres libres- y todos hemos bebido de un mismo Espíritu. (I Corintios 12, 13)

  • y los que consideramos menos decorosos son los que tratamos más decorosamente. Así nuestros miembros menos dignos son tratados con mayor respeto, (I Corintios 12, 23)

  • ¿Un miembro sufre? Todos los demás sufren con él. ¿Un miembro es enaltecido? Todos los demás participan de su alegría. (I Corintios 12, 26)

  • En la Iglesia, hay algunos que han sido establecidos por Dios, en primer lugar, como apóstoles; en segundo lugar, como profetas; en tercer lugar, como doctores. Después vienen los que han recibido el don de hacer milagros, el don de curar, el don de socorrer a los necesitados, el don de gobernar y el don de lenguas. (I Corintios 12, 28)


"Devo fazer somente a vontade de Deus e, se lhe agrado, o restante não conta." São Padre Pio de Pietrelcina