Trouvé 1973 Résultats pour: Oso
Nosotros evocamos tu misericordia en medio de tu Templo, Señor. (Salmos 48, 10)
tanto los humildes como los poderosos, el rico lo mismo que el pobre. (Salmos 49, 3)
Devuélveme la alegría de tu salvación, que tu espíritu generoso me sostenga: (Salmos 51, 14)
Yo, en cambio, como un olivo frondoso en la Casa de Dios, he puesto para siempre mi confianza en la misericordia del Señor. (Salmos 52, 10)
Cuando los habitantes de Zif vinieron a decir a Saúl: "¿No se ha escondido David entre nosotros?". (Salmos 54, 2)
Él puso a salvo mi vida; se acercó cuando eran muy numerosos los que estaban contra mí. (Salmos 55, 19)
¿Acaso ustedes, los poderosos, pronuncian realmente sentencias justas y gobiernan a los hombres con rectitud? (Salmos 58, 2)
Mira cómo me están acechando: los poderosos se conjuran contra mí; sin rebeldía ni pecado de mi parte, Señor, (Salmos 59, 4)
¡Tú nos has rechazado, Señor, nos has deshecho! Estabas irritado: ¡vuélvete a nosotros! (Salmos 60, 3)
Los hombres no son más que un soplo, los poderosos son sólo una ficción: puestos todos juntos en una balanza, pesarían menos que el viento. (Salmos 62, 10)
Mi alma quedará saciada como con un manjar delicioso, y mi boca te alabará con júbilo en los labios. (Salmos 63, 6)
El Señor tenga piedad y nos bendiga, haga brillar su rostro sobre nosotros, Pausa (Salmos 67, 2)