Trouvé 607 Résultats pour: Mujer Adúltera
Una mujer bebedora provoca indignación: ella no podrá ocultar su ignominia. (Eclesiástico 26, 8)
En el descaro de la mirada y en sus pupilas se reconoce la procacidad de una mujer. (Eclesiástico 26, 9)
La gracia de una mujer deleita a su marido y su buen juicio lo llena de vigor. (Eclesiástico 26, 13)
Una mujer discreta es un don del Señor y no tiene precio la esposa bien educada. (Eclesiástico 26, 14)
Una mujer pudorosa es la mayor de las gracias y no hay escala para medir a la que es dueña de sí misma. (Eclesiástico 26, 15)
Sea hijo o mujer, hermano o amigo, a nadie des autoridad sobre ti mientras vivas. Tampoco entregues tus bienes a otro, no sea que te arrepientas y los tengas que reclamar. (Eclesiástico 33, 20)
Una mujer acepta cualquier marido, pero unas jóvenes son mejores que otras. (Eclesiástico 36, 21)
La hermosura de la mujer alegra el rostro y supera todos los deseos del hombre. (Eclesiástico 36, 22)
El que adquiere una mujer tiene el comienzo de la fortuna, una ayuda adecuada a él y una columna donde apoyarse. (Eclesiástico 36, 24)
Donde no hay valla, la propiedad es saqueada, y donde no hay mujer, el hombre gime y va a la deriva. (Eclesiástico 36, 25)
No pidas consejo a una mujer sobre su rival, ni a un cobarde sobre la guerra, ni a un comerciante sobre un negocio, ni a un comprador sobre una venta, ni a un envidioso sobre la gratitud, ni a un despiadado sobre un beneficio, ni a un perezoso sobre cualquier trabajo, ni al que trabaja por horas sobre la conclusión de una obra, ni a un servidor holgazán sobre un trabajo difícil: no cuentes con estos para ningún consejo. (Eclesiástico 37, 11)
Tener hijos y fundar una ciudad perpetúan el nombre, pero más se estima a una mujer irreprochable. (Eclesiástico 40, 19)