Trouvé 1852 Résultats pour: Eva
José se levantó, tomó de noche al niño y a su madre, y se fue a Egipto. (Mateo 2, 14)
y le dijo: «Levántate, toma al niño y a su madre, y regresa a la tierra de Israel, porque han muerto los que atentaban contra la vida del niño». (Mateo 2, 20)
José se levantó, tomó al niño y a su madre, y entró en la tierra de Israel. (Mateo 2, 21)
Entonces Jesús fue llevado por el Espíritu al desierto, para ser tentado por el demonio. (Mateo 4, 1)
diciéndole: «Si tú eres Hijo de Dios, tírate abajo, porque está escrito: Dios dará órdenes a sus ángeles, y ellos te llevarán en sus manos para que tu pie no tropiece con ninguna piedra». (Mateo 4, 6)
El pueblo que se hallaba en tinieblas vio una gran luz; sobre los que vivían en las oscuras regiones de la muerte, se levantó una luz. (Mateo 4, 16)
Su fama se extendió por toda la Siria, y le llevaban a todos los enfermos, afligidos por diversas enfermedades y sufrimientos: endemoniados, epilépticos y paralíticos, y él los curaba. (Mateo 4, 24)
Entren por la puerta estrecha, porque es ancha la puerta y espacioso el camino que lleva a la perdición, y son muchos los que van por allí. (Mateo 7, 13)
Pero es angosta la puerta y estrecho el camino que lleva a la Vida, y son pocos los que lo encuentran. (Mateo 7, 14)
Le tocó la mano y se le pasó la fiebre. Ella se levantó y se puso a servirlo. (Mateo 8, 15)
Al atardecer, le llevaron muchos endemoniados, y él, con su palabra, expulsó a los espíritus y curó a todos los que estaban enfermos, (Mateo 8, 16)
Jesús le respondió: «Los zorros tienen sus cuevas y las aves del cielo sus nidos; pero el Hijo del hombre no tiene dónde reclinar la cabeza». (Mateo 8, 20)