Mosaico decorativo

Trouvé 2440 Résultats pour: Río

  • Han sido adúlteras, sus manos están llenas de sangre, cometieron adulterio con sus innumerables ídolos, hicieron pasar por el fuego a los hijos que me habían dado a luz. (Ezequiel 23, 37)

  • Porque en medio de ella hay sangre. Si hasta la derramó en las rocas y no lo hizo en el suelo ni la recubrió con tierra. (Ezequiel 24, 7)

  • Dirás de mi parte a la casa de Israel: Me preparo para profanar mi santuario, del cual están ustedes tan orgullosos y que es la alegría de sus ojos; también serán muertos sus hijos y sus hijas a los que dejaron y en los cuales piensan continuamente. (Ezequiel 24, 21)

  • "Hijo de hombre, Tiro se rió mucho de Jerusalén, pues dijo: ¡Miren como está rota la puerta de los pueblos! Está arruinada, todo el comercio terminará ahora en mí. (Ezequiel 26, 2)

  • Harán, Cane y Edén, los mercaderes de Cheba y los Asirios, como también los de Media, venían a comerciar contigo: ricas vestimentas, mantos de púrpura, telas bordadas y tapices de colores, cuerdas bien trenzadas. (Ezequiel 27, 23)

  • Tú eres seguramente más sabio que Daniel, y ningún misterio te quedó grande. (Ezequiel 28, 3)

  • cuando mi pueblo se te acercó, te quebraste en sus manos y lo heriste hasta en la espalda; cuando se apoyaron en ti, te doblaste e hiciste que perdieran el equilibrio. (Ezequiel 29, 7)

  • Los jóvenes de On y de Pi-Beset morirán a espada: la ciudad se irá al cautiverio. (Ezequiel 30, 17)

  • Esto dice Yavé: Dispuse un gran duelo para el día en que el cedro bajó a la morada de los muertos; cerré el abismo encima de él, detuve los ríos y sus aguas se secaron. Por él vestí de negro al Líbano, y se secaron todos los árboles del campo. (Ezequiel 31, 15)

  • Entonces se calmarán las aguas de Egipto, y sus ríos se deslizarán como el aceite -palabra de Yavé. (Ezequiel 32, 14)

  • Al contrario, si le has llamado la atención al malo por su mala conducta y no se aparta de ella, si no deja su mala conducta, morirá debido a su pecado y tú nada tendrás que temer. (Ezequiel 33, 9)

  • Ahora bien, la mano de Yavé había estado sobre mí desde la tarde antes que llegara el fugitivo, y a la mañana siguiente, cuando llegó a mi casa el hombre, Yavé me abrió la boca: ¡ya no estaba mudo! (Ezequiel 33, 22)


"Diante de Deus ajoelhe-se sempre." São Padre Pio de Pietrelcina