Mosaico decorativo

Trouvé 356 Résultats pour: Poder

  • ¡Alza tu mano en contra de las naciones extranjeras y haz que vean tu poder! (Sirácides (Eclesiástico) 36, 2)

  • Acuérdate de aquella madera que endulzó las aguas amargas, y con eso el Señor dio a conocer su poder. (Sirácides (Eclesiástico) 38, 5)

  • Con su poder congela las nubes para que lancen el granizo como piedras. (Sirácides (Eclesiástico) 43, 15)

  • Es un Señor temible y altísimo, su poder es prodigioso. (Sirácides (Eclesiástico) 43, 29)

  • Lo revistió con ornamentos espléndidos y le entregó las insignias de su poder: pantalones, túnica larga, efod. (Sirácides (Eclesiástico) 45, 8)

  • Porque aplastó al enemigo en todos los frentes, aniquiló a los Filisteos que lo atacaban, y el poder de éstos se debilitó hasta nuestros días. (Sirácides (Eclesiástico) 47, 7)

  • El Señor le perdonó sus pecados y quiso que su poder perdurara por los siglos: se comprometió con él en lo que respecta a los reyes futuros, y le prometió que haría gloriosa su dinastía en Israel. (Sirácides (Eclesiástico) 47, 11)

  • Se dio la división del poder: una realeza rebelde surgió en Efraín. (Sirácides (Eclesiástico) 47, 21)

  • Pues bien, el Señor hará subir contra ellos las aguas embravecidas y profundas del río Eufrates (que es el rey de Asiria con todo su poder). ¡Ya está saliendo de su lecho y corre por todas sus riberas! (Isaías 8, 7)

  • Esta es la sentencia que, hace tiempo, pronunció Yavé contra Moab. Y ahora Yavé declara: «Dentro de tres años, los mismos que dura el contrato de un soldado, el famoso poder de Moab, con su gran población, se vendrá abajo y sólo quedará una minoría sin importancia.» (Isaías 16, 13)

  • la tierra se bambolea como un borracho, se balancea como una hamaca; es tanto el peso de sus faltas con las que debe cargar, que cae al suelo sin poder levantarse. (Isaías 24, 20)

  • La cama será demasiado corta para poder estirarse y la frazada muy chica para taparse. (Isaías 28, 20)


“A divina bondade não só não rejeita as almas arrependidas, como também vai em busca das almas teimosas”. São Padre Pio de Pietrelcina