Löydetty 277 Tulokset: habitantes

  • Por haberse conmovido tu corazón y haberte humillado delante del Señor al oír las palabras con que él ha amenazado a este lugar y a sus habitantes, el terror y la maldición, y haber llorado delante de mí, yo también te he escuchado, dice el Señor. (II Reyes 22, 19)

  • fue al templo del Señor con todos los hombres de Judá, los habitantes de Jerusalén, los sacerdotes, los profetas y todo el pueblo, chicos y grandes, y leyó ante ellos todas las palabras del libro de la alianza encontrado en el templo del Señor. (II Reyes 23, 2)

  • Meonatay engendró a Ofrá. Serayas engendró a Joab, padre del valle llamado de los Artesanos, pues tal era el oficio de sus habitantes. (I Crónicas 4, 14)

  • Beriá y Sema, jefes de familia entre los habitantes de Ayalón, hicieron huir a los habitantes de Gat. (I Crónicas 8, 13)

  • Cuando los habitantes de Yabés Galaad supieron lo que los filisteos habían hecho con Saúl, (I Crónicas 10, 11)

  • Los habitantes de Jebús dijeron a David: "No entrarás aquí". Pero David se apoderó de la fortaleza de Sión, llamada luego ciudad de David. (I Crónicas 11, 5)

  • Éstos fueron los que cruzaron el Jordán el mes primero, cuando se desbordaba por todas sus márgenes, y pusieron en fuga a los habitantes del valle, tanto a los de la ribera oriental como a los de la occidental. (I Crónicas 12, 16)

  • Cantad al Señor, habitantes todos de la tierra, proclamad día tras día su salvación. (I Crónicas 16, 23)

  • Se llevó cautivos a sus habitantes y los puso a trabajar con sierras, picos y hachas. Lo mismo hizo con todas las ciudades amonitas. David y todo su ejército volvieron a Jerusalén. (I Crónicas 20, 3)

  • "El Señor, vuestro Dios, está con vosotros; os ha dado tranquilidad por todas partes, entregando en mis manos a los habitantes de la tierra y poniendo a ésta bajo el dominio del Señor y de su pueblo. (I Crónicas 22, 18)

  • En aquellos días no habrá paz ni para los que salen ni para los que entran, pues abundarán las tribulaciones sobre todos los habitantes de la tierra. (II Crónicas 15, 5)

  • Estableció asimismo en Jerusalén levitas, sacerdotes y jefes de familias de Israel como jueces en asuntos religiosos y civiles de los habitantes de Jerusalén. (II Crónicas 19, 8)


“O temor e a confiança devem dar as mãos e proceder como irmãos. Se nos damos conta de que temos muito temor devemos recorrer à confiança. Se confiamos excessivamente devemos ter um pouco de temor”. São Padre Pio de Pietrelcina