Mosaico decorativo

Löydetty 1427 Tulokset: Vie

  • No podemos bajar si no viene con nosotros nuestro hermano menor, porque no seremos recibidos por aquel hombre si nuestro hermano menor no va con nosotros. (Génesis 44, 26)

  • Pasado aquel año, volvieron al año siguiente y le dijeron: "No podemos ocultar a nuestro señor que se nos ha acabado el dinero; también el ganado es ya de nuestro señor y ahora no nos queda para nuestro señor sino nuestro cuerpo y nuestras tierras. (Génesis 47, 18)

  • Le anunciaron a Jacob: "Mira, tu hijo José viene a verte". Israel hizo un esfuerzo y se sentó en la cama. (Génesis 48, 2)

  • Y bendijo a José diciendo: "El Dios en cuya presencia anduvieron mis padres Abrahán e Isaac, el Dios que me ha guiado desde mi nacimiento hasta hoy, (Génesis 48, 15)

  • José, viendo que su padre tenía su mano derecha sobre la cabeza de Efraín, se disgustó y tomó la mano de su padre para mudarla de la cabeza de Efraín a la de Manasés. (Génesis 48, 17)

  • Cuando los cananeos que habitaban en aquella región vieron aquel luto en la era de Atad se dijeron: "Éste es gran luto para los egipcios". Por eso pusieron el nombre de "Luto de Egipto" a la era que está al otro lado del Jordán. (Génesis 50, 11)

  • Ciertamente vosotros os portasteis mal conmigo, pero Dios lo cambió en bien, para hacer lo que hoy estamos viendo, para mantener en vida a un gran pueblo. (Génesis 50, 20)

  • Los inspectores de los israelitas se vieron en un aprieto porque se les dijo: "No se disminuirá nada de vuestra tarea diaria de ladrillos". (Exodo 5, 19)

  • Hice con ellos mi pacto: darles la tierra de Canaán, la tierra de sus emigraciones, donde vivieron como extranjeros. (Exodo 6, 4)

  • Pero el Faraón, viendo que se le daba respiro, endureció su corazón y no les escuchó, como había dicho el Señor. (Exodo 8, 11)

  • El Señor dijo a Moisés: "Di a Aarón: Extiende tu bastón y golpea el polvo de la tierra para que se convierta en mosquitos en todo el país de Egipto". (Exodo 8, 12)

  • El Faraón, viendo que habían cesado la lluvia y el granizo, perseveró en su pecado, endureciendo su corazón él y sus servidores. (Exodo 9, 34)


"Seja paciente e espere com confiança o tempo do Senhor". São Padre Pio de Pietrelcina