Löydetty 2306 Tulokset: Vid
Se le juntaron unos desalmados y él se hizo jefe de la banda, mientras David derrotaba a los sirios; se apoderó de Damasco y se estableció allí como rey; (I Reyes 11, 24)
Jeroboán, hijo de Nabat -un efraimita de Seredá, cuya madre, llamada Servá, era viuda-, servidor de Salomón, se sublevó contra el rey. (I Reyes 11, 26)
El motivo de la sublevación fue éste. Salomón edificaba el terraplén y rellenaba el desnivel de la ciudad de su padre David. (I Reyes 11, 27)
Le quedará una tribu en atención a David, mi siervo, y Jerusalén, la ciudad que elegí entre todas las tribus de Israel. (I Reyes 11, 32)
Porque me ha abandonado a mí y ha adorado a Astarté, diosa de los sidonios; a Camós, dios de Moab, y a Milcón, dios de los amonitas, y no ha seguido mis caminos, haciendo lo que es recto a mis ojos, ni ha guardado mis leyes y mis mandamientos, como su padre David. (I Reyes 11, 33)
Sin embargo, no le quitaré el reino de su propia mano, sino que le mantendré en él todos los días de su vida, en atención a mi siervo David, a quien elegí y que guardó mis preceptos y mis leyes. (I Reyes 11, 34)
A su hijo le dejaré una tribu, para que a mi siervo David le quede siempre ante mí una lámpara en Jerusalén, la ciudad que elegí para poner en ella mi nombre. (I Reyes 11, 36)
Si me obedeces en todo lo que te ordene, sigues mis caminos y haces lo que es recto a mis ojos, observando mis leyes y mis preceptos, como lo hizo mi siervo David, yo estaré contigo y te edificaré una casa duradera, como la he edificado a David, y te entregaré Israel. (I Reyes 11, 38)
Humillaré de este modo a la descendencia de David, mas no para siempre". (I Reyes 11, 39)
Descansó con sus padres, y fue sepultado en la ciudad de su padre David. Le sucedió en el trono su hijo Roboán. (I Reyes 11, 43)
"Tu padre nos ha puesto un yugo muy pesado. Alivia tú la dura servidumbre de tu padre y el pesado yugo que puso sobre nosotros, y te serviremos". (I Reyes 12, 4)
Y ellos le respondieron: "Si hoy eres condescendiente con este pueblo, les complaces y les respondes con buenas palabras, serán siempre servidores tuyos". (I Reyes 12, 7)