Mosaico decorativo

Löydetty 2268 Tulokset: Um

  • las armas con que lucho no son humanas, sino divinas; capaces de destruir fortalezas, de deshacer las acusaciones (II Corintios 10, 4)

  • y si yo presumo algo más de la cuenta del poder que el Señor me ha dado para vuestro provecho y no para vuestra ruina, no me arrepiento de ello. (II Corintios 10, 8)

  • Sin embargo, yo no quiero presumir demasiado; me quedo en los límites del campo de acción que Dios me ha señalado al permitirme llegar hasta vosotros. (II Corintios 10, 13)

  • No presumo indebidamente de trabajos ajenos; espero que con el progreso de vuestra fe aumentará nuestro trabajo entre nosotros, aunque dentro de los límites que Dios nos ha señalado; (II Corintios 10, 15)

  • esperamos anunciar el evangelio a regiones más allá de las vuestras, pero sin invadir campos ajenos, para no presumir de trabajos que han hecho otros; (II Corintios 10, 16)

  • pues el que quiera presumir de algo, que presuma de lo que ha hecho en el Señor. (II Corintios 10, 17)

  • ¿Acaso cometí un pecado porque me humillé a mí mismo para ensalzaros a vosotros, predicándoos de balde el evangelio de Dios? (II Corintios 11, 7)

  • Y lo que hago, lo seguiré haciendo, para cortar todo pretexto a los que buscan ocasión para presumir de ser como yo. (II Corintios 11, 12)

  • Lo repito: Nadie me tome por loco; y si no, aunque sea como loco, recibidme para que presuma también yo un poco. (II Corintios 11, 16)

  • Lo que voy a decir, no lo diré inspirado por el Señor, sino como un ataque de locura, en la seguridad de que tengo también de qué presumir. (II Corintios 11, 17)

  • Si muchos presumen de méritos humanos, yo también voy a presumir de lo mismo. (II Corintios 11, 18)

  • Me da vergüenza decirlo: todo esto hace creer que me he portado con demasiada debilidad con vosotros. Pero de lo que otro se atreva a presumir -hablo a lo loco-, también yo. (II Corintios 11, 21)


"Se precisamos ter paciência para suportar os defeitos dos outros, quanto mais ainda precisamos para tolerar nossos próprios defeitos!" São Padre Pio de Pietrelcina