Mosaico decorativo

Löydetty 1814 Tulokset: Tribus De Israel

  • Y sabrán que yo, el Señor, su Dios, estoy con ellos, y que ellos, la casa de Israel, son mi pueblo, dice el Señor Dios: (Ezequiel 34, 30)

  • Y sabrás que yo, el Señor, he oído todos los ultrajes que lanzabas contra los montes de Israel cuando decías: Están devastados, nos han sido dados como presa. (Ezequiel 35, 12)

  • Como tú te alegraste cuando la heredad de la casa de Israel era devastada, así haré yo contigo; en desolación te convertirás, monte de Seír, así como Edón entero, y se sabrá que yo soy el Señor. (Ezequiel 35, 15)

  • Hijo de hombre, profetiza ahora sobre los montes de Israel. Dirás: Montes de Israel, escuchad la palabra del Señor. (Ezequiel 36, 1)

  • por eso, escuchad, montes de Israel, la palabra del Señor. Esto dice el Señor Dios a los montes y a las colinas, a los torrentes y a los valles, a las ruinas desiertas y a las ciudades desoladas que han sido botín y blanco de burlas de las naciones circunvecinas. (Ezequiel 36, 4)

  • Por eso, profetiza sobre el país de Israel, di a los montes y a las colinas, a los torrentes y a los valles: Esto dice el Señor Dios: Aquí estoy; en mis celos y en mi furor he hablado; porque habéis sido expuestos al oprobio de las naciones, (Ezequiel 36, 6)

  • Y vosotros, montes de Israel, echad vuestros ramos, producid vuestros frutos para mi pueblo Israel, porque está ya para volver. (Ezequiel 36, 8)

  • Multiplicaré en medio de vosotros a los hombres, toda la casa de Israel. Las ciudades serán repobladas y las ruinas reconstruidas. (Ezequiel 36, 10)

  • Acumularé hombres en vosotros, mi pueblo Israel, tú serás su propiedad y su herencia y no volverás a privarles de sus hijos. (Ezequiel 36, 12)

  • Pero yo tuve consideración de mi santo nombre, que la casa de Israel profanaba en medio de las gentes entre las que se encontraba. (Ezequiel 36, 21)

  • Di, pues, a la casa de Israel: Esto dice el Señor Dios: No hago esto por consideración a vosotros, casa de Israel, sino por mi santo nombre, que vosotros habéis profanado entre las gentes donde fuisteis. (Ezequiel 36, 22)

  • Sabed, sin embargo, que no hago esto por consideración a vosotros, dice el Señor Dios. ¡Avergonzaos, más bien, y abochornaos de vuestra conducta, oh casa de Israel! (Ezequiel 36, 32)


"A mansidão reprime a ira." São Padre Pio de Pietrelcina