Mosaico decorativo

Löydetty 425 Tulokset: Tres Visitantes

  • Durante la primera etapa, de tres días, llegaron desde Nínive a la llanura de Bectilet, y después de Bectilet acamparon junto a las montañas que están a la izquierda de la alta Cilicia. (Judit 2, 21)

  • Judit, viuda hacía tres años y cuatro meses, (Judit 8, 4)

  • Y Holofernes lo había ordenado a sus guardias. Permaneció tres días en el campo, y cada noche marchaba al valle de Betulia y se lavaba en la fuente, junto al cuerpo de guardia. (Judit 12, 7)

  • El pueblo estuvo celebrando fiestas ante el templo durante tres meses. (Judit 16, 20)

  • "Anda, reúne a todos los judíos de Susa, y ayunad por mi intención. No comáis ni bebáis durante tres días y tres noches. También yo, con mis doncellas, ayunaré. Luego me presentaré al rey, aun contra la ley, y si he de morir, moriré". (Ester 4, 16)

  • Tres días después, Ester, revestida de reina, llegó al atrio interior de palacio, ante la cámara real. Asuero estaba sentado en el trono en la sala real, de cara a la puerta. (Ester 5, 1)

  • Tenía siete hijos y tres hijas; (Job 1, 2)

  • su hacienda era de siete mil ovejas, tres mil camellos, quinientas yuntas de bueyes y quinientas asnas, además de una servidumbre numerosa. Era, pues, el más grande de todos los orientales. (Job 1, 3)

  • Sus hijos solían visitarse mutuamente y celebrar banquetes, cada cual en su día, e invitaban también a sus tres hermanas a comer y beber en su compañía. (Job 1, 4)

  • Aún estaba éste hablando, cuando llegó otro, que dijo: "Los caldeos, divididos en tres cuadrillas, se lanzaron sobre los camellos y se los llevaron, después de haber pasado a cuchillo a tus criados. Sólo yo pude escapar para traerte la noticia". (Job 1, 17)

  • Tres amigos de Job se enteraron de toda esta desgracia que le había sobrevenido. Partieron cada uno de su lugar: Elifaz, de Temán; Bildad, de Súaj, y Sofar, de Namat, y decidieron ir juntos a compadecerle y consolarlo. (Job 2, 11)

  • Aquellos tres hombres dejaron de replicar a Job, porque se tenía por justo. (Job 32, 1)


"O mal não se vence com o mal, mas com o bem, que tem em si uma força sobrenatural." São Padre Pio de Pietrelcina