Mosaico decorativo

Löydetty 599 Tulokset: Tercer Cielo

  • Clamaron al cielo, diciendo: "¿Qué haremos de éstos y dónde los dejaremos? (I Macabeos 3, 50)

  • Clamemos al cielo; se compadecerá de nosotros, se acordará de la alianza hecha a nuestros padres y derrotará hoy a este ejército ante nosotros. (I Macabeos 4, 10)

  • A la vuelta alababan y bendecían al cielo "porque es bueno, porque es eterno su amor". (I Macabeos 4, 24)

  • Se postraron rostro en tierra y, a la señal de las trompetas, lanzaron gritos al cielo. (I Macabeos 4, 40)

  • Judas, viendo que el asalto había comenzado y que el fragor de la batalla, unido al son de las trompetas, llegaba al cielo, (I Macabeos 5, 31)

  • Clamad, pues, al cielo para que nos libre de nuestros enemigos". (I Macabeos 9, 46)

  • ya que hemos recibido ayuda del cielo. Ahora nos ha librado de los enemigos, que han sido humillados. (I Macabeos 12, 15)

  • Pero ahora yo soy viejo, mientras vosotros, gracias al altísimo, estáis en la plenitud de la vida. Ocupad mi puesto y el de mis hermanos; luchad por vuestra patria, y que la ayuda del cielo esté con vosotros". (I Macabeos 16, 3)

  • Y que, así como cuando Moisés oró al Señor vino fuego del cielo que consumió el sacrificio, así también, cuando Salomón oró, bajó fuego y consumió los holocaustos. (II Macabeos 2, 10)

  • según había prometido en la ley, de igual manera tendrá pronto compasión de nosotros y nos reunirá en el lugar santo de todas las naciones que hay bajo el cielo; pues él nos ha salvado de grandes males y ha purificado su santuario". (II Macabeos 2, 18)

  • lo cual causó no pequeño alboroto en la ciudad. Los sacerdotes, postrados ante el altar con sus vestiduras sacerdotales, invocaban al cielo, que había ordenado la ley de los depósitos, pidiendo que se guardaran intactos para quienes los habían depositado. (II Macabeos 3, 15)

  • Todas, levantando las manos al cielo, oraban. (II Macabeos 3, 20)


"Que Maria seja toda a razão da sua existência e o guie ao porto seguro da eterna salvação." São Padre Pio de Pietrelcina