Mosaico decorativo

Löydetty 1958 Tulokset: Sin

  • Pero cuando le iban a sujetar con correas, Pablo dijo al oficial allí presente: "¿Está permitido azotar a un ciudadano romano sin haberlo juzgado antes?". (Hechos 22, 25)

  • No me han encontrado discutiendo con nadie en el templo ni amotinando a la gente en las sinagogas o en la ciudad; (Hechos 24, 12)

  • Me encontraron en el templo porque participé en el rito de purificación con unos judíos de Asia, pero sin promover motín o desorden alguno. (Hechos 24, 18)

  • Ellos vinieron conmigo; y yo, sin ninguna dilación, al día siguiente me senté en el tribunal y mandé traer al hombre. (Hechos 25, 17)

  • Recorrí las sinagogas y, a fuerza de torturas, los obligaba a renegar. Me ensañé contra ellos de tal modo que los perseguía hasta en las ciudades extranjeras. (Hechos 26, 11)

  • sino que, primero a los de Damasco, luego a los de Jerusalén y de todo el territorio de Judea y, por fin, a los paganos les he predicado que se arrepientan y se conviertan a Dios observando una conducta de arrepentimiento sincera. (Hechos 26, 20)

  • Pablo dijo: "No estoy loco, excelentísimo Festo, sino que pronuncio palabras de verdad y de sensatez. (Hechos 26, 25)

  • Pablo repuso: "¡Quisiera Dios que, por poco o por mucho, no sólo tú, sino todos los que me escuchan hoy, fueran en todo como yo, menos en estas cadenas!". (Hechos 26, 29)

  • "Amigos, veo que la navegación no podrá hacerse sin peligro y sin graves daños no sólo del cargamento y del barco, sino también de nuestras vidas". (Hechos 27, 10)

  • El oficial, sin embargo, se fiaba del piloto y del patrón del barco más que de lo que decía Pablo. (Hechos 27, 11)

  • Como llevábamos sin comer mucho tiempo, Pablo, puesto en pie en medio de ellos, dijo: "Amigos míos, más valía que me hubierais hecho caso y no hubiéramos partido de Creta para evitar este desastre y estos daños. (Hechos 27, 21)

  • Mientras esperaban a que se hiciera de día, Pablo instaba a todos a que comiesen, diciéndoles: "Lleváis ya catorce días esperando, en ayunas, sin comer nada; (Hechos 27, 33)


"Quanto maiores forem os dons, maior deve ser sua humildade, lembrando de que tudo lhe foi dado como empréstimo." São Padre Pio de Pietrelcina