Löydetty 3535 Tulokset: Sal
Al cabo de un año, el ejército de Siria, penetró en Judá y Jerusalén, mató a todos los jefes del pueblo y llevó todo el botín al rey de Damasco. (II Crónicas 24, 23)
Amasías tenía veinticinco años cuando empezó a reinar, y reinó veintinueve años en Jerusalén. Su madre se llamaba Yehoadán, de Jerusalén. (II Crónicas 25, 1)
Amasías cobró ánimo, partió a la cabeza de sus tropas y llegó al calle de la Sal, donde derrotó a diez mil hombres de Seír. (II Crónicas 25, 11)
Joás, rey de Israel, hizo prisionero en Bet Semes a Amasías, rey de Judá; luego llegó a Jerusalén y abrió en sus murallas una brecha de doscientos metros, desde la puerta de Efraín hasta la puerta del Ángulo; (II Crónicas 25, 23)
Después que Amasías se apartó del Señor, tramaron contra él una conjura en Jerusalén, y huyó a Laquis, donde lo persiguieron y lo mataron. (II Crónicas 25, 27)
Ozías tenía dieciséis años cuando comenzó a reinar, y reinó cincuenta y dos años en Jerusalén. Su madre se llamaba Yecolía, de Jerusalén. (II Crónicas 26, 3)
Salió a luchar contra los filisteos, derribó las murallas de Gat, las de Yabné y las de Asdod y restauró ciudades en la región de Asdod, en la tierra de los filisteos. (II Crónicas 26, 6)
Construyó torres en Jerusalén, en la puerta del Ángulo, en la puerta del Valle y en la puerta de la Esquina, y las fortificó. (II Crónicas 26, 9)
Sus técnicos construyeron en Jerusalén máquinas lanzaflechas y lanzapiedras, que puso en las torres y en los ángulos de las murallas. Con la ayuda milagrosa de Dios, su poder y su fama fueron muy grandes. (II Crónicas 26, 15)
que se enfrentaron al rey Ozías y le dijeron: "Ozías, tú no puedes ofrecer el incienso al Señor; sólo pueden hacerlo los sacerdotes de Aarón, consagrados precisamente para eso. Sal fuera del santuario, porque has pecado y no tienes derecho a la gloria que viene del Señor Dios". (II Crónicas 26, 18)
Azarías, el sacerdote jefe, y todos los sacerdotes se fijaron en él, vieron la lepra en su frente y se apresuraron a echarlo de allí, cuando él mismo salía ya precipitadamente, porque el Señor lo había castigado. (II Crónicas 26, 20)
Jotán tenía veinticinco años cuando subió al trono, y reinó dieciséis años en Jerusalén. Su madre, hija de Sadoc, se llamaba Yerusá. (II Crónicas 27, 1)