Löydetty 3535 Tulokset: Sal
Pero los samaritanos no lo recibieron porque iba camino de Jerusalén. (Lucas 9, 53)
No llevéis bolsa, ni alforja, ni sandalias; no saludéis a nadie por el camino. (Lucas 10, 4)
Quedaos en esa casa, comiendo y bebiendo lo que tengan, porque el obrero tiene derecho a su salario. No andéis de casa en casa. (Lucas 10, 7)
Jesús respondió: "Un hombre bajaba de Jerusalén a Jericó y cayó entre ladrones, que le robaron todo lo que llevaba, le hirieron gravemente y se fueron dejándolo medio muerto. (Lucas 10, 30)
Cuando el espíritu inmundo sale de un hombre, anda por lugares áridos buscando descanso y, al no encontrarlo, se dice: Volveré a mi casa, de donde salí. (Lucas 11, 24)
La reina del Sur se levantará en el día del juicio con los hombres de esta generación y los condenará, porque ella vino desde los confines de la tierra a escuchar la sabiduría de Salomón, ¡y aquí hay algo que es más que Salomón! (Lucas 11, 31)
¡Ay de vosotros, fariseos, que os gusta ocupar los primeros asientos en las sinagogas y ser saludados en las plazas! (Lucas 11, 43)
Cuando salió de allí, los fariseos y los maestros de la ley comenzaron a acosarlo y a proponerle muchas cuestiones, (Lucas 11, 53)
Luego me diré: Tienes muchos bienes almacenados para largos años; descansa, come, bebe y pásalo bien. (Lucas 12, 19)
Mirad cómo crecen los lirios del campo; no se fatigan, ni hilan; pero yo os digo que ni Salomón en todo su esplendor se vistió como uno de ellos. (Lucas 12, 27)
Tened en cuenta que si el amo de casa supiera a qué hora iba a venir el ladrón, estaría en guardia y no dejaría que asaltaran su casa. (Lucas 12, 39)
Te aseguro que no saldrás de allí hasta que hayas pagado el último céntimo". (Lucas 12, 59)