Löydetty 3535 Tulokset: Sal
ni alforja para el camino, ni dos túnicas, ni calzados, ni bastón, porque el obrero merece su salario. (Mateo 10, 10)
Cuando entréis en la casa, saludadla; (Mateo 10, 12)
y si la casa se lo merece, la paz de vuestro saludo descenderá sobre ella; y si no se lo merece, la paz se volverá a vosotros. (Mateo 10, 13)
Si no os reciben ni os escuchan, al salir de la casa o del pueblo sacudid el polvo de vuestros pies. (Mateo 10, 14)
todos os aborrecerán por causa mía, pero el que persevere hasta el fin se salvará. (Mateo 10, 22)
Cuando se fueron, Jesús comenzó a hablar de Juan a las gentes: "¿Qué salisteis a ver en el desierto? ¿Una caña movida por el viento? (Mateo 11, 7)
¿Pues qué salisteis a ver? ¿Un hombre vestido lujosamente? Los que visten lujosamente están en los palacios de los reyes. (Mateo 11, 8)
¿Entonces, qué salisteis a ver? ¿Un profeta? Sí, os lo digo; y más que un profeta. (Mateo 11, 9)
Pero los fariseos salieron y tomaron en consejo la resolución de acabar con él. (Mateo 12, 14)
La reina del sur se levantará en el día del juicio con esta generación y la condenará, porque ella vino de los confines de la tierra para escuchar la sabiduría de Salomón; y aquí hay algo que es más que Salomón. (Mateo 12, 42)
Cuando el espíritu impuro sale de un hombre, anda por lugares áridos buscando descanso, y, al no encontrarlo, (Mateo 12, 43)
dice: Volveré a mi casa de donde salí. Al volver, la encuentra libre, barrida y arreglada. (Mateo 12, 44)