Mosaico decorativo

Löydetty 3535 Tulokset: Sal

  • Oh Dios, cuando saliste al frente de tu pueblo, cuando avanzabas a través del desierto, (Salmos 68, 8)

  • Allí el omnipotente dispersaba a los reyes y las nieves caían en el monte Salmón. (Salmos 68, 15)

  • Bendito sea el Señor día tras día, él cuida de nosotros, es nuestro salvador. (Salmos 68, 20)

  • Que en tu santuario, en lo alto de Jerusalén, te ofrezcan presentes los monarcas. (Salmos 68, 30)

  • Sálvame, Dios mío, que las aguas me llegan hasta el cuello; (Salmos 69, 2)

  • Pero yo, Señor, te elevo mi plegaria, ésta es la hora en que me debes ser propicio; escúchame, Dios mío, por tu inmensa bondad, pues tú eres la verdadera salvación. (Salmos 69, 14)

  • Yo soy un desgraciado y un enfermo, ayúdame, Dios mío, y sálvame. (Salmos 69, 30)

  • Alabaré el nombre de Dios con cánticos, lo ensalzaré con acciones de gracias; (Salmos 69, 31)

  • Porque Dios salvará a Sión, reconstruirá las ciudades de Judá, habitarán en ellas y las poseerán. (Salmos 69, 36)

  • Que se alegren y se regocijen en ti todos los que te buscan; repitan siempre: "Dios es grande" los que desean tu salvación. (Salmos 70, 5)

  • libérame, sálvame, pues tú eres justo; atiéndeme, ven corriendo a liberarme; (Salmos 71, 2)

  • sé tú mi roca de refugio, la fortaleza de mi salvación; sí, tú eres mi roca y mi fortaleza. (Salmos 71, 3)


"Reze, reze! Quem muito reza se salva e salva os outros." São Padre Pio de Pietrelcina