Mosaico decorativo

Löydetty 77 Tulokset: Sabios

  • Todos los sabios del rey se acercaron, pero no lograron leer lo escrito ni dar al rey una explicación. (Daniel 5, 8)

  • Hace un momento acaban de ser traídos a mi presencia los sabios y los magos para que leyeran este escrito y me dieran su interpretación, y no han sido capaces de descifrarlo. (Daniel 5, 15)

  • Los sabios brillarán entonces como el resplandor del firmamento, y los que enseñaron a muchos la justicia, como las estrellas por toda la eternidad. (Daniel 12, 3)

  • Muchos serán acrisolados, purificados y blanqueados; los criminales continuarán cometiendo crímenes; ninguno de ellos comprenderá nada; los sabios, en cambio, comprenderán. (Daniel 12, 10)

  • Aquel día -dice el Señor- eliminaré de Edón los sabios y la inteligencia de los montes de Esaú. (Abdías 1, 8)

  • En aquel tiempo Jesús dijo: "Yo te alabo, Padre, Señor del cielo y de la tierra, porque has escondido estas cosas a los sabios y a los entendidos, y se las has manifestado a los sencillos. (Mateo 11, 25)

  • ¡Serpientes, raza de víboras! ¿Cómo escaparéis de la condenación del fuego? Por eso yo os envío profetas, sabios y maestros de la ley; (Mateo 23, 33)

  • En aquel momento, lleno de gozo bajo la acción del Espíritu Santo, dijo: "Yo te alabo, Padre, señor del cielo y de la tierra, porque has ocultado estas cosas a los hombres sabios y a los entendidos, y se las has manifestado a los sencillos. Sí, Padre, porque así has querido. (Lucas 10, 21)

  • Me debo por igual a griegos y a extranjeros, a sabios y a ignorantes. (Romanos 1, 14)

  • Alardeando de sabios, se hicieron necios; (Romanos 1, 22)

  • Vivid en armonía unos con otros. No seáis orgullosos, poneos al nivel de los humildes. No os consideréis los sabios. (Romanos 12, 16)

  • Pues dice la Escritura: Inutilizaré la sabiduría de los sabios y anularé la inteligencia de los inteligentes. (I Corintios 1, 19)


"Se precisamos ter paciência para suportar os defeitos dos outros, quanto mais ainda precisamos para tolerar nossos próprios defeitos!" São Padre Pio de Pietrelcina