Mosaico decorativo

Löydetty 1011 Tulokset: Reinado De David

  • Éstos fueron los seis hijos que le nacieron a David en Hebrón, donde reinó siete años y seis meses. Después reinó treinta y tres años en Jerusalén, (I Crónicas 3, 4)

  • Todos éstos fueron los hijos de David, sin contar los hijos de las concubinas. Tenían una hermana que se llamaba Tamar. (I Crónicas 3, 9)

  • Bet-Marcabot, Jasar-Susín, Bet-Birí y Saaráyim. Éstas fueron sus ciudades hasta el reinado de David. (I Crónicas 4, 31)

  • (16 )Éstos son los cantores nombrados por David para dirigir el canto en el templo del Señor cuando se colocó allí el arca. (I Crónicas 6, 31)

  • Hijos de Tolá: Uzí, Refayas, Yeriel, Yajmay, Yibsán y Samuel, jefes de las familias patriarcales de Tolá. Estos sumaban en los días de David 22.600 hombres valerosos, agrupados por linajes. (I Crónicas 7, 2)

  • Los porteros que guardaban las entradas, hombres elegidos, sumaban en total 212, registrados por poblaciones. Los habían constituido en sus funciones David y Samuel, el vidente, como premio a su fidelidad. (I Crónicas 9, 22)

  • No consultó al Señor, que le hizo morir, transfiriendo el reino a David, hijo de Jesé. (I Crónicas 10, 14)

  • Todos los israelitas fueron a Hebrón a decir a David: "Mira, nosotros somos hueso de tu hueso y carne de tu carne. (I Crónicas 11, 1)

  • Todos los ancianos de Israel fueron a Hebrón a ver al rey, y el rey David hizo con ellos un pacto ante el Señor. Ungieron a David por rey de Israel, según la palabra del Señor transmitida por Samuel. (I Crónicas 11, 3)

  • David y todo Israel marcharon sobre Jerusalén, que se llamaba Jebús, en cuya región estaban establecidos los jebuseos. (I Crónicas 11, 4)

  • Los habitantes de Jebús dijeron a David: "No entrarás aquí". Pero David se apoderó de la fortaleza de Sión, llamada luego ciudad de David. (I Crónicas 11, 5)

  • David había dicho: "El primero que mate a un jebuseo será el jefe primero". Joab, hijo de Sarvia, fue el primero, y fue nombrado jefe. (I Crónicas 11, 6)


"Se você fala das próprias virtudes para se exibir ou para vã ostentação perde todo o mérito." São Padre Pio de Pietrelcina