Löydetty 22902 Tulokset: Re
Él dijo: "Bien, sea como decís: aquel en cuyo poder encuentre la copa será mi esclavo, pero todos los demás podréis marchar". (Génesis 44, 10)
Él los registró empezando por el mayor y terminando por el menor, y la copa fue encontrada en el saco de Benjamín. (Génesis 44, 12)
Ellos se rasgaron sus vestidos, volvieron a cargar sus sacos, cada uno el suyo, y regresaron a la ciudad. (Génesis 44, 13)
y José les preguntó: "¿Qué es lo que habéis hecho? ¿No sabíais que un hombre como yo sabe adivinar?". (Génesis 44, 15)
Y Judá respondió: "¿Qué diremos a mi señor y cómo podremos justificarnos? Ha sido Dios quien ha descubierto la maldad de tus siervos. Aquí nos tienes como esclavos tuyos, tanto nosotros como aquel en cuyo poder fue encontrada la copa". (Génesis 44, 16)
Él respondió: "¡Lejos de mí hacer eso! El hombre en cuyo poder ha sido encontrada la copa, ése será mi esclavo; los demás volved en paz a vuestro padre". (Génesis 44, 17)
Judá se acercó a él y le dijo: "Perdón, señor. Permite a tu siervo dirigir una palabra a mi señor, sin que por eso se irrite contra él, porque tú eres en verdad como el Faraón. (Génesis 44, 18)
Mi señor preguntó a sus siervos: ¿Tenéis todavía padre o algún hermano? (Génesis 44, 19)
Nosotros respondimos a mi señor: tenemos un padre ya anciano y un hermano que le nació en su vejez; un hermano suyo ha muerto, por lo que le quedó él solo de aquella mujer, y su padre le quiere mucho. (Génesis 44, 20)
Nosotros respondimos a mi señor: El joven no puede dejar a su padre; si le deja, su padre morirá. (Génesis 44, 22)
Tú insististe: Si vuestro hermano menor no baja con vosotros, no seréis admitidos más en mi presencia. (Génesis 44, 23)
Cuando volvimos a tu siervo, nuestro padre, le contamos lo que nos había dicho mi señor. (Génesis 44, 24)