Mosaico decorativo

Löydetty 22902 Tulokset: Re

  • Por tanto, toda la riqueza que Dios ha quitado a nuestro padre es nuestra y de nuestros hijos; así que haz todo lo que Dios te ha dicho". (Génesis 31, 16)

  • Jacob se levantó, montó a sus hijos y a sus mujeres en camellos (Génesis 31, 17)

  • y, con todo su ganado y todo lo que había adquirido en Padán Arán, se puso en camino hacia Isaac, su padre, a la tierra de Canaán. (Génesis 31, 18)

  • Mientras Labán se había ido al esquileo de sus ovejas, Raquel robó los ídolos familiares a su padre. (Génesis 31, 19)

  • Huyó con todo lo que tenía, atravesó el río y partió en dirección a los montes de Galaad. (Génesis 31, 21)

  • Dios se apareció en sueños de noche a Labán, el arameo, y le dijo: "Guárdate de hablar a Jacob, ni bien ni mal". (Génesis 31, 24)

  • ¿Por qué has huido en secreto, con engaño y sin avisarme? Yo te habría despedido con alegría y con cánticos al son de tambores y vihuelas. (Génesis 31, 27)

  • Podría ahora hacerte mal; pero el Dios de tu padre me ha dicho la noche pasada: Guárdate de hablar a Jacob, ni bien ni mal. (Génesis 31, 29)

  • Y ya que te vas porque tienes gran deseo de ver de nuevo la casa de tu padre, ¿por qué me has robado a mis dioses?". (Génesis 31, 30)

  • Jacob respondió: "Tuve miedo; pensaba que ibas a quitarme por la fuerza a tus hijas. (Génesis 31, 31)

  • ¡Pero aquel en cuyo poder encuentres tus dioses, no vivirá! Delante de nuestros hermanos reconoce lo que yo tuviera tuyo y llévatelo". Jacob no sabía que los había robado Raquel. (Génesis 31, 32)

  • pero ésta había tomado los ídolos y los había escondido debajo de la albarda del camello, sentándose encima de ellos. Labán rebuscó por toda la tienda, pero no los encontró. (Génesis 31, 34)


"Agradeça sempre ao Pai eterno por sua infinita misericórdia". São Padre Pio de Pietrelcina