Mosaico decorativo

Löydetty 22902 Tulokset: Re

  • Lo que quiero decir es esto: Dios hizo un pacto con Abrahán en toda regla; por tanto, una ley, que vino cuatrocientos años después, no pudo anularlo ni dejar sin valor la promesa de Dios. (Gálatas 3, 17)

  • Pues si la herencia depende del cumplimiento de la ley, ya no se debe a la promesa; pero la verdad es que Dios prometió a Abrahán dársela gratuitamente. (Gálatas 3, 18)

  • Entonces, ¿para qué la ley? Fue añadida para declarar lo que era delito hasta que llegara el descendiente a que se refería la promesa. La ley fue promulgada por ángeles a través de un mediador. (Gálatas 3, 19)

  • La ley, por tanto, ¿está contra las promesas de Dios? De ninguna manera. Si se hubiera dado una ley capaz de vivificar, entonces la justicia hubiera sido realmente por la ley. (Gálatas 3, 21)

  • Pero, según la Escritura, todo el mundo está bajo el pecado, para que la promesa de Dios se cumpla en los creyentes por la fe en Jesucristo. (Gálatas 3, 22)

  • pues los que habéis sido bautizados en Cristo os habéis revestido de Cristo. (Gálatas 3, 27)

  • No hay judío ni griego, no hay esclavo ni libre, no hay hombre ni mujer, pues todos vosotros sois uno en Cristo Jesús. (Gálatas 3, 28)

  • Y si vosotros sois de Cristo, sois descendencia de Abrahán, herederos según la promesa. (Gálatas 3, 29)

  • Quiero decir esto: Mientras el heredero es niño en nada se diferencia de un esclavo, aunque sea el dueño de todo. (Gálatas 4, 1)

  • Está bajo tutores y administradores hasta el tiempo señalado por el padre. (Gálatas 4, 2)

  • Así también nosotros, cuando éramos menores de edad, estábamos esclavizados bajo los elementos del mundo. (Gálatas 4, 3)

  • para que redimiese a los que estaban bajo la ley, a fin de que recibiésemos la condición de hijos adoptivos. (Gálatas 4, 5)


"Combata vigorosamente, se está interessado em obter o prêmio destinado às almas fortes." São Padre Pio de Pietrelcina