Löydetty 2422 Tulokset: Río
"Había un hombre rico que se vestía de púrpura y de lino y banqueteaba a diario espléndidamente. (Lucas 16, 19)
Murió el pobre, y los ángeles le llevaron al seno de Abrahán. Murió también el rico, y lo enterraron. (Lucas 16, 22)
Abrahán repuso: Hijo, acuérdate que ya recibiste tus bienes durante la vida, y Lázaro, por el contrario, males. Ahora él está aquí consolado, y tú eres atormentado. (Lucas 16, 25)
El fariseo, de pie, hacía en su interior esta oración: Dios mío, te doy gracias porque no soy como el resto de los hombres: ladrones, injustos, adúlteros, ni como ese publicano; (Lucas 18, 11)
El publicano, por el contrario, se quedó a distancia y no se atrevía ni a levantar sus ojos al cielo, sino que se golpeaba el pecho y decía: Dios mío, ten compasión de mí, que soy un pecador. (Lucas 18, 13)
Sabes los mandamientos: No cometerás adulterio, no matarás, no robarás, no levantarás falso testimonio, honra a tu padre y a tu madre". (Lucas 18, 20)
Eran siete hermanos. El primero se casó, y murió sin dejar hijos. (Lucas 20, 29)
Finalmente murió también la mujer. (Lucas 20, 32)
Cuando oigáis hablar de guerras y de revoluciones, no os alarméis, porque es necesario que eso suceda; pero todavía no será el fin". (Lucas 21, 9)
pues yo os daré un lenguaje y una sabiduría que no podrán resistir ni contradecir todos vuestros adversarios. (Lucas 21, 15)
Satanás entró en Judas, el llamado Iscariote, que era uno de los doce. (Lucas 22, 3)
Transcurrió como una hora, y otro afirmó rotundamente: "Seguro que también éste andaba con él, porque es galileo". (Lucas 22, 59)