Mosaico decorativo

Löydetty 1774 Tulokset: Pueblo Judío

  • El pueblo entero salió al encuentro de Jesús y, al verlo, le rogaron que se fuera de allí. (Mateo 8, 34)

  • Si no os reciben ni os escuchan, al salir de la casa o del pueblo sacudid el polvo de vuestros pies. (Mateo 10, 14)

  • Y todo el pueblo, asombrado, decía: "¿No es éste el hijo de David?". (Mateo 12, 23)

  • Porque la mente de este pueblo está embotada, tienen tapados los oídos y los ojos cerrados, para no ver nada con sus ojos ni oír con sus oídos, ni entender con la mente ni convertirse a mí para que yo los cure. (Mateo 13, 15)

  • Quiso matarlo; pero tuvo miedo del pueblo, que lo tenía por profeta. (Mateo 14, 5)

  • Este pueblo me honra con sus labios, pero su corazón está lejos de mí; (Mateo 15, 8)

  • Desde entonces comenzó Jesús a declarar a sus discípulos que él tenía que ir a Jerusalén y padecer mucho de parte de los ancianos del pueblo, de los sumos sacerdotes y de los maestros de la ley, ser matado y resucitar al tercer día. (Mateo 16, 21)

  • Entró en el templo y, mientras enseñaba, se le acercaron los sumos sacerdotes y los ancianos del pueblo y le preguntaron: "¿Con qué autoridad haces todo esto? ¿Quién te ha dado esa autoridad?". (Mateo 21, 23)

  • "Pues bien, os digo que se os quitará a vosotros el reino de Dios para dárselo a un pueblo que pague sus frutos. (Mateo 21, 43)

  • Atan cargas pesadas e insoportables y las echan a los hombros del pueblo, pero ellos ni con un dedo quieren moverlas. (Mateo 23, 4)

  • Entonces se reunieron los sumos sacerdotes y los ancianos del pueblo en el palacio del sumo sacerdote, llamado Caifás, (Mateo 26, 3)

  • Pero decían: "Durante la fiesta no, para que el pueblo no se alborote". (Mateo 26, 5)


"Reze, reze! Quem muito reza se salva e salva os outros." São Padre Pio de Pietrelcina