Löydetty 2150 Tulokset: Poder En Israel
Tu nombre es "el Señor". Deshaz su fuerza con tu poder y humilla su dominio con tu ira, pues pretenden profanar tu santuario, violar el tabernáculo donde mora el nombre de tu gloria y arrancar con hierro los cuernos de tu altar. (Judit 9, 8)
Sí, Dios de mi padre y Dios de Israel, Señor de cielos y tierra, creador de las aguas, rey de la creación entera, escucha mi plegaria. (Judit 9, 12)
Haz que todo el pueblo y todas las tribus reconozcan que eres, oh Dios, todopoderoso y fuerte, y que fuera de ti no hay defensor del pueblo de Israel". (Judit 9, 14)
Cuando terminó de invocar al Dios de Israel, (Judit 10, 1)
"El Dios de nuestros padres te favorezca y realice tus planes para gloria de Israel y exaltación de Jerusalén". (Judit 10, 8)
Viva Nabucodonosor, rey de toda la tierra, y viva su poder, que te ha enviado para restablecer el orden en todos los seres vivientes; ya que, gracias a ti, no sólo los hombres le sirven, sino hasta las bestias salvajes, los animales domésticos y las aves del cielo viven, gracias a tu poder, para Nabucodonosor y toda su dinastía. (Judit 11, 7)
Holofernes le dijo: "Dios ha hecho bien al enviarte por delante de tu pueblo para demostrarle que el poder está en mis manos y la ruina en los que desprecian a mi señor. (Judit 11, 22)
Mientras iba, rogaba al Dios de Israel que encaminase sus pasos para exaltación de los hijos de su pueblo. (Judit 12, 8)
Fue a la cama, le agarró la cabeza por los cabellos, y dijo: "Señor, Dios de Israel, dame ahora fuerzas". (Judit 13, 7)
Judit desde lejos gritó a los centinelas: "¡Abrid, abrid la puerta! Dios, nuestro Dios, está con nosotros, demostrando su poder a Israel y su fuerza contra los enemigos, como lo ha hecho hoy". (Judit 13, 11)
Ella les dijo a grandes voces: "¡Alabad a Dios, alabadlo! Alabad a Dios, que no ha apartado su misericordia del pueblo de Israel, sino que ha derrotado esta noche a nuestros enemigos valiéndose de mí". (Judit 13, 14)
La confianza que has demostrado no se borrará del corazón de los hombres, que siempre recordarán el poder de Dios. (Judit 13, 19)