Mosaico decorativo

Löydetty 2150 Tulokset: Poder En Israel

  • sino que buscó al Dios de su padre y vivió según sus preceptos, sin imitar para nada la conducta de Israel. (II Crónicas 17, 4)

  • Ajab, rey de Israel, dijo a Josafat, rey de Judá: "¿Quieres venir conmigo a atacar a Ramot de Galaad?". Él contestó: "Mi suerte y la tuya serán la misma, y la misma también la suerte de nuestros pueblos; iremos contigo a la guerra". (II Crónicas 18, 3)

  • El rey de Israel reunió a los profetas, 400 hombres, y les dijo: "¿Debo atacar a Ramot de Galaad o no?". Respondieron: "Atácala porque Dios la pondrá en tus manos". (II Crónicas 18, 5)

  • El rey de Israel respondió a Josafat: "Hay todavía uno por medio del cual podemos consultar al Señor; pero yo le odio porque nunca me profetiza cosas buenas, sino cosas malas; es Miqueas, hijo de Yimlá". Josafat dijo: "No hable así el rey". (II Crónicas 18, 7)

  • El rey de Israel llamó a un funcionario y le dijo: "Que venga inmediatamente Miqueas, hijo de Yimlá". (II Crónicas 18, 8)

  • El rey de Israel y Josafat, rey de Judá, estaban sentados en sus tronos, con sus vestiduras regias, y ante ellos todos los profetas en trance de profetizar. (II Crónicas 18, 9)

  • Miqueas contestó: "He visto a todo Israel disperso por los montes como rebaño sin pastor. El Señor decía: Éstos no tienen dueño; que cada uno vuelva en paz a su casa". (II Crónicas 18, 16)

  • El rey de Israel dijo a Josafat: "¿No te decía yo que no me profetizaba bienes, sino males?". (II Crónicas 18, 17)

  • Y el Señor decía: ¿Quién seducirá a Ajab, rey de Israel, para que vaya y muera en Ramot de Galaad? Y uno proponía una cosa y otro otra. (II Crónicas 18, 19)

  • El rey de Israel ordenó: "Prended a Miqueas y llevadlo a Amón, prefecto de la ciudad, y a Joás, mi hijo, (II Crónicas 18, 25)

  • El rey de Israel y Josafat fueron a atacar a Ramot de Galaad. (II Crónicas 18, 28)

  • El rey de Israel dijo a Josafat: "Yo iré disfrazado a la batalla, pero tú irás con tu vestidura real". Y el rey de Israel se disfrazó y entró en batalla. (II Crónicas 18, 29)


"É loucura fixar o olhar no que rapidamente passa". São Padre Pio de Pietrelcina