Löydetty 402 Tulokset: Paz
Los habitantes, con sus mujeres y sus hijos, subieron a las murallas, se rasgaron las vestiduras y pidieron a Simón la paz a grandes gritos, clamando: (I Macabeos 13, 45)
Entonces, a grandes gritos, pidieron la paz a Simón, quien se la concedió; pero los echó de allí y purificó la ciudadela de toda huella de idolatría. (I Macabeos 13, 50)
Mientras vivió Simón, la región tuvo paz. Buscó el bienestar de su país, agradó al pueblo su gobierno y gozó de su poder mientras vivió. (I Macabeos 14, 4)
Liberó a muchos prisioneros, conquistó Guézer, Bet Sur y la ciudadela, desterrando toda impureza, y nadie hubo capaz de resistirle. (I Macabeos 14, 7)
Los habitantes cultivaban en paz sus propias tierras, la tierra producía sus cosechas y los árboles del campo daban frutos. (I Macabeos 14, 8)
En el país restableció la paz e Israel saltó de gozo. (I Macabeos 14, 11)
"A los hermanos judíos que habitan en Egipto, salud; los hermanos judíos de Jerusalén y de la comarca de Judea os desean paz y prosperidad. (II Macabeos 1, 1)
Que abra vuestro corazón a su ley y a sus preceptos, que os conceda la paz, (II Macabeos 1, 4)
Mientras la ciudad santa gozaba de una paz completa y se observaban todas las leyes por la piedad del sumo sacerdote Onías y su odio a toda maldad, (II Macabeos 3, 1)
Así era llevado, incapaz de valerse por sí mismo, aquel que poco antes había entrado arrogante en la sala del tesoro con gran séquito y numerosa escolta, reconociendo todos claramente el poder de Dios. (II Macabeos 3, 28)
pues veía que sin la intervención del rey era imposible conseguir la paz pública y que Simón cesara en su locura. (II Macabeos 4, 6)
Llegó a Jerusalén y, simulando la paz, esperó hasta el sábado. Entonces, viendo a los judíos en fiesta, mandó hacer un desfile militar (II Macabeos 5, 25)