Löydetty 533 Tulokset: Palabras Sabias
Las palabras del necio pesan como la carga al caminante, pero los labios inteligentes destilan placer. (Eclesiástico 21, 16)
El parecer del hombre sensato es solicitado en la asamblea, sus palabras se meditan en el corazón. (Eclesiástico 21, 17)
Los labios de los necios dicen disparates, pero las palabras de la gente sensata se pesan en la balanza. (Eclesiástico 21, 25)
Ante tus ojos se hace meloso y se admirará de tus dichos, pero por detrás torcerá la boca y censurará tus palabras. (Eclesiástico 27, 23)
Haz para tus palabras balanza y peso, y para tu boca puerta y cerrojo. (Eclesiástico 28, 25)
Antes de recibir besan la mano del prójimo, elogian humildes su riqueza; pero a la hora de la devolución dan largas, responden con palabras de excusa y echan la culpa al tiempo. (Eclesiástico 29, 5)
Habrás dado hospedaje y de beber sin que te lo agradezcan, y encima oirás palabras duras: (Eclesiástico 29, 25)
Escúchame, hijo, no me desprecies, y al fin verás que eran veraces mis palabras. Sé moderado en todas tus obras, y jamás vendrá sobre ti la enfermedad. (Eclesiástico 31, 22)
En los banquetes no provoques al vecino ni te burles de él en su alegría; no le digas palabras injuriosas ni lo molestes con reclamaciones de dinero. (Eclesiástico 31, 30)
Resume el discurso, di mucho en pocas palabras; sé como quien sabe y al mismo tiempo calla. (Eclesiástico 32, 8)
En medio de los grandes no trates de igualarte a ellos, cuando habla otro sé sobrio en palabras. (Eclesiástico 32, 9)
Allí diviértete y haz lo que gustes, pero no peques con palabras insolentes. (Eclesiástico 32, 12)